Revisando: Editoriales

No es normal consensuar un live con una periodista farandulera para ventilar falsedades sin nadie que pueda rebatirte, ni mucho menos con el único fin de querer dañar. Lamentablemente ella es capaz de todo pues tiene amigos dentro del medio y bastante prensa a su favor, por lo que si el día de mañana agarra un arma punzante para atacar a alguna de sus enemigas imaginarias lo hará y ellos le van a aplaudir.

Ojalá que en Vicuña Mackenna no esperen a un “desarrollo de personaje” que nunca va a llegar si no se toman las medidas concretas para que José Antonio Neme pare con sus bravuconeadas contra el mundo. Si así fuese el caso, hay que decirle que tiene que parar ya porque va a llegar un momento en que ni la gerencia de Mega lo va a aguantar y se va a tener que hacer sus maletas a otro canal. Si no lo fuese, entonces no sabemos qué es lo que buscan en el 9.1.

Nosotros por lealtad y transparencia hemos expresado que somos críticos de la farándula y si bien no podemos hacerla desaparecer, sí podemos reflejar a través de este medio que en muchos casos, la gran mayoría mejor dicho, se equivocan.

Como única conclusión al respecto es que, en un acto de lealtad y transparencia, ustedes deben saber que ese tema no se ha tocado ni se tocará más allá de cuestionar al rol de los medios faranduleros. Hoy solo son lives e indirectas en Instagram y diversos programas. Mañana pueden llegar a las manos. ¿Y si -ni Dios lo quiera- llegasen incluso a ocupar armas más brutales? Pueden ser perfectamente capaces, pero ni aun así ellos reconocerán que obran mal y con dolo.

¿Alguien les avisa a los productores y creativos de “Sígueme y te sigo” y “Zona de estrellas” que esto no es 2011 y que están adoptando prácticas que pueden significar un retroceso?