Revisando: Editoriales

En consecuencia, tenemos un programa pensado más para la audiencia de MTV o Azteca Siete que para la de Mega, y los resultados están a la vista y son los mismos a que cuando “Sábado Gigante Internacional” se empezó a emitir íntegramente desde Miami: Rating mediano tirando a malo y un programa sin identidad sumido en la más absoluta irrelevancia. Y a esto le agregamos el machismo de sus respectivas cadenas.

¿Qué es lo que motiva a hacer del insulto directo e irrespetuoso una forma válida de obtener dinero a manos llenas, números azules en las finanzas a fin de año y la aceptación pública? Si lo miramos en otro sentido, la jugada es rentable y peligrosa, pero ya quedó demostrado que todo esto es, fue y será “pan para hoy y hambre para mañana”.

Nadie pone en entredicho la calidad de “Casa de muñecos”, pero el veredicto del respetable público en el #MundoReal es que “Pacto de sangre” tiene mayor factura técnica, y una narrativa que supera en varios matices a la producción protagonizada por Gabriela Hernández

Definir cual es la televisión que se va a realizar para los próximos 60 años no es para nada fácil, sobre todo si se sigue perdiendo plata a manos vacías por pésimas decisiones editoriales en el pasado que están pasando la cuenta en estos tiempos.

Esta semana la controvertida diputada Camila Flores las emprendió contra TVN, proponiendo la privatización del canal estatal aduciendo que es un “saco roto” y que sus contenidos están “sesgados hacia la izquierda”, sumándose a las críticas de José Antonio KKKast hacia la red pública.