Revisando: Editoriales

No fue hace mucho cuando nuestra clase gobernante decía casi con orgullo que este era un país sólido, tranquilo. Incluso el mismo Piñera dijo hace solo una o dos semanas que este era un oasis ante una convulsionada región. Yo cuando era pequeño veía las noticias de lo que pasaba en Argentina en 2001 y en Venezuela un año después y respiraba con alivio por lo lejano que estaba de nuestra realidad. Y nos enorgullecíamos de que estabamos en una democracia fuerte y estable.

Ya decía la jurásica Mirtha Legrand que “por un punto de rating se mata a la madre” y en este caso la busqueda de Fernanda por parte de estos chantas para satisfacer el morbo de los televidentes sencillamente se les fue de las manos. La pregunta es: ¿Tendrán algo de autocrítica? ¿Reconocerán que la embarraron medio a medio?

Desde asesinatos mediante ajuste de cuentas hasta compadres que encontraron en el consumo de “la Madonna” el progreso inmerecido se muestran en el “Muy buenos días a todos” de TVN, como si eso fuese motivo de orgullo o para mandar las gratificaciones necesarias.

En consecuencia, tenemos un programa pensado más para la audiencia de MTV o Azteca Siete que para la de Mega, y los resultados están a la vista y son los mismos a que cuando “Sábado Gigante Internacional” se empezó a emitir íntegramente desde Miami: Rating mediano tirando a malo y un programa sin identidad sumido en la más absoluta irrelevancia. Y a esto le agregamos el machismo de sus respectivas cadenas.