Con una nueva etapa y con un nuevo lema, reafirmamos nuestro compromiso que nos ha llevado a estar y creer: Darle a nuestros lectores una mirada crítica, pero a la vez sensata, del acontecer televisivo nacional.
Revisando: Editoriales
Debemos destacar que López siempre se mantuvo públicamente estoica y no fue hasta el mensaje del pasado viernes que reveló la trastienda, y nunca expresó un mensaje violento ni recriminador contra nadie. Fuese el mismo tono de Daniela Aránguiz, ya habrían tres indirectas con canciones de despecho de fondo en Stories, una foto filtrada en la citada función de Instagram y cinco amenazas de todo tipo en Zona Latina.
Cuando la inteligencia brilla por su ausencia, en miles de televidentes la rabia impera, pero cuando la calidad profesional y humana tiene la oportunidad de proyectarse al mundo, no solo goza el espectador, sino que el público en sus casas.
La reformulación de “Sígueme y te sigo” anunciada por TV+ reafirma que a la farándula le cuesta asimilar que los tiempos cambiaron y lo que rindió en 2011, difícil que lo vuelva a hacer en 2023.
El problema no es el rasgo etáreo de quienes componen la farándula chilena, sino que sus genios y falta de aptitudes la que logra que sea tan cuestionada. Si la situación fuese distinta y hubiesen aptitudes como en Argentina, Brasil o México, tal vez sería mucho más pasable, incluso en este portal. Pero como no es así la cosa, habrá que resistir. Y criticar con datos en la mano.
En fin, sigamos normalizando a este tipo de personajes. Ignoremos todo el daño que le ha hecho el narcotráfico, llevemos a júpiter al sentido común y busquemos el resurgimiento de la farándula, de una peor forma que en ese tristemente célebre 2011.
La generalización “boomer” que usted hizo respecto al movimiento feminista, tan errático a mi parecer, es la que daña la salud mental y la autoestima de muchas personas.
El hecho de que Sergio Rojas haya tratado en apariencia a Yamila Reyna de “mechera” denota los estereotipos hacia lo que él considera personas malvestidas, y que a su vez habla mal de cómo ve la farándula a las personas pobres.
Hoy solo ver un minuto de Meganoticias es ganarse una depresión segura, muchos cuestionan la falta de noticias positivas dentro de la pauta de su informativo central. Apuestan al desánimo y a la “fatiga informativa”, a la cual redoblan la apuesta dándole al comentarista deportivo el noticiero diario del mediodía, aun con criticas desfavorables.
En el lado negro de la televisión, no hay respeto por absolutamente nada. La inhumanidad está a la orden del día, y creemos que mientras se normalicen estas conductas, el espectáculo chileno estará a años luz de poder surgir correctamente.