Revisando: Editoriales

¿Qué es lo que molesta de que Katy y su tripulación haya ido? ¿Por qué tanta maldad y odio contra ella, si no ha hecho absolutamente nada malo? No tiene ninguna causa penal con la justicia, no ha dañado ni lastimado a nadie ni ha usado sus plataformas para atacar a otras personas. Al contrario, es una persona con mucha humanidad.

El regreso de estos programas, lejos de una promesa incumplida de “subir el rating” y de “atraer avisadores”, terminó provocando todo lo contrario, en una televisión que no deja de ser cuestionada. Sea por su sesgo informativo e ideológico, o por la nula presencia de contenidos de calidad, o la redundancia de sus contenidos. ¡Es que todos se repiten!

Muchos defensores de la farándula han aprobado este nuevo aire diciendo que es un oasis entre tanta violencia y operaciones políticas que ejercen noticieros y matinales, sin embargo las conductas de algunos “próceres del farandulismo” no tienen nada que envidiarle a los delincuentes y narcotraficantes que llenan las pautas de los matinales.

Volver a apostar por un género que ocasionó la quiebra total de la industria durante la década pasada significa asumir, de buenas a primeras, un fracaso de la misma ante la arremetida digital y la baja de audiencia y de auspiciantes.

El eventual regreso a la farándula demuestra que la televisión chilena tiró la toalla frente a la baja de la torta publicitaria y la preponderancia de espacios digitales que lo hacen incluso mejor que los canales tradicionales.