El problema no es el rasgo etáreo de quienes componen la farándula chilena, sino que sus genios y falta de aptitudes la que logra que sea tan cuestionada. Si la situación fuese distinta y hubiesen aptitudes como en Argentina, Brasil o México, tal vez sería mucho más pasable, incluso en este portal. Pero como no es así la cosa, habrá que resistir. Y criticar con datos en la mano.
Revisando: Editoriales
En fin, sigamos normalizando a este tipo de personajes. Ignoremos todo el daño que le ha hecho el narcotráfico, llevemos a júpiter al sentido común y busquemos el resurgimiento de la farándula, de una peor forma que en ese tristemente célebre 2011.
La generalización “boomer” que usted hizo respecto al movimiento feminista, tan errático a mi parecer, es la que daña la salud mental y la autoestima de muchas personas.
El hecho de que Sergio Rojas haya tratado en apariencia a Yamila Reyna de “mechera” denota los estereotipos hacia lo que él considera personas malvestidas, y que a su vez habla mal de cómo ve la farándula a las personas pobres.
Hoy solo ver un minuto de Meganoticias es ganarse una depresión segura, muchos cuestionan la falta de noticias positivas dentro de la pauta de su informativo central. Apuestan al desánimo y a la “fatiga informativa”, a la cual redoblan la apuesta dándole al comentarista deportivo el noticiero diario del mediodía, aun con criticas desfavorables.
En el lado negro de la televisión, no hay respeto por absolutamente nada. La inhumanidad está a la orden del día, y creemos que mientras se normalicen estas conductas, el espectáculo chileno estará a años luz de poder surgir correctamente.
En un nuevo aniversario de nuestro portal, nos tomamos un tiempo en nuestra labor para dar nuestro parecer de una nueva vuelta al sol de nuestro sitio y reafirmar el compromiso que adoptamos en 2018: El sentido crítico que incluso es valorado por ejecutivos y rostros televisivos.
Todos ellos tenían una virtud que desde esta humilde tribuna defendemos a capa y espada: Eran inteligentes, virtuosos y apasionados en todos sus conocimientos. Eso es lo que le falta al medio hoy en la actualidad. Valorar y compensar a la gente que piensa.
Esta no es la televisión que queremos tener. Ni a Yamila Reyna ni a nosotros como portal nos gustaría la psicopatía con la que la farándula actúa a diario. Porque pueden perdonar la vulgaridad, la toxicidad, los nexos oscuros, las polémicas (por muy sinsentidos que puedan ser) y las palabras ofensivas. Pero si hay algo que no perdonan es el éxito, sobre todo si se trata de alguien que no busca dañar a nadie.
No se confunda, diría Chanel Terrero. La televisión lineal seguirá siendo importante, pero el problema es que lo será solo para quienes todavía piensan que sus códigos rigen en tiempos donde ya no tiene el poderío que tenía antes; y a quienes añoran la época de bonanza de los 80s y 90s y anhelan que esos tiempos van a volver. Al final, la televisión cambió. De eso no cabe duda. Y la forma de analizarla, también.