Revisando: opinión

El fin de Gran Hermano Chile significó una gran merma en su audiencia estelar y la falta de una alternativa para el el público del reality se hizo evidente. El canal de Paramount prefirió buscar a un público más clásico, pero ese público ya eligió su opción y aquella está entre Generación ’98 o Tierra Brava, remanente de la vieja farándula y a la misma vez ser un programa que puede convocar diferentes públicos.

Nos hemos acostumbrado a tolerar estos bloques mastodonticos de programación sin chistar mucho, con el claro peligro de ser material reiterativo y cansino para el telespectador. Infelizmente las iniciativas de acortar horarios de informativos, así de crear programas alternativos a los matinales tradicionales no han tenido la acogida. En tiempos en que los contenidos a través de redes sociales de hacen cada vez en menos tiempo, donde los videos virales duran apenas segundos y ganan altísimos niveles de visualización, la televisión tradicional apuesta por recetas que parece que desconocen la existencia ni de los controles remotos ni de los dispositivos móviles, todo muy atractivo para el público joven que apenas este año encontró alternativas reales en televisión.

Relacionado en parte al efecto generado por los últimos Juegos Panamericanos, la Teletón tuvo la capacidad de ofrecer un elemento especial y positivo a un país que había vivido largos años de tensiones y eventos que quebraban el tejido nacional. La Teletón significó una forma de demostrar la capacidad de hacer el bien y darse un instante de satisfacción generalizada, junto con abrir la capacidad de conciencia sobre la discapacidad y sus efectos personales y sociales.

Los Juegos Panamericanos no sólo debe dejar una mayor cultura deportiva en nuestro país a través del estímulo de la práctica y la infraestructura, sino que se debe demostrar un compromiso por parte de los medios para generar un dinamismo que incentive al deporte en todos los sentidos.

Desde hace más de cincuenta días los establecimientos educacionales públicos de la Región de Atacama están en paro de profesores. Ellos reclaman por la precariedad de los colegios, así como protestan por la ineficacia del nuevo sistema de administración escolar. Los santiaguinos no fueron entedados por este hecho sino hasta que un relevante columnista de la plaza, el filósofo Daniel Mansuy, escribió en su columna dominical en El Mercurio sobre este hecho.

Todo refleja que la televisión ha tomado un nuevo aire, en donde ha vuelto a tomar una presencia social que no se había reflejado desde hace tiempo. Incluso el último partido de la selección marcó unos altísimos 40 puntos de rating promedio, a sabiendas que el fútbol vive una crisis tanto deportiva como institucional y la atención por “La Roja” no se asemeja a la vivida en los años de la “generación dorada”. Esperemos que sea este el estimulante que genere que otros contenidos vuelvan a ser atractivos para el gran público y que la industria nacional vuelva a tomar mayor complejidad.

Finalmente, será el público quien terminará juzgando si poner a tantos famosos en los programas termina siendo un estímulo para generar mayor sintonía en los programas o habrá demostraciones de sopor.

No quepa dudas que esta página tiene un bonito espejo retrovisor y que siempre se honra de manera expresa y evidente los contenidos del pasado, asumimos un componente nostálgico en este portal. Pero creo que es inconducente seguir con una tonalidad que haga caso omiso a las transformaciones que la sociedad ha vivido.