Revisando: opinión

Algunos comentaristas de redes acusan a estos periodistas como agentes políticos de ciertos grupos al enfocar las críticas hacia la gestión de este gobierno, es claro que la oposición de ciertos medios a esta administración se ha vuelto más vehemente. Pero es necesario separar la discusión entre medios tradicionales, sobre todo los escritos del resto de la pluralidad de medios, entre ellos la televisión y los portales digitales, que basan su oferta a través de la sintonía más que por principios editoriales.

Uno podría ser mucho más riguroso y crítico con el periodo 2019-24 del festival, pero las circunstancias hacen que los parámetros sean diferentes. De todos modos, hay un declive constante en los ratings del festival, y peor aún, se ha reflejado un genuino desinterés en el certamen en grupos crecientes de la población

Pasada el duelo y la pompa oficial, los acontecimientos de esta semana se centraron nuevamente en la urgencia generados por los incendios en el Gran Valparaíso, pero esta vez los hechos no estuvieron radicados en la voracidad del fuego sino en la acción específica de una personaje que construyó su imagen exclusivamente a través de las plataformas digitales, nos referimos a Naya Fácil.

Sin dudas que han sido estas poderosas noticias las que reflejan como la televisión ha sido superada por otras fuentes informativas en el momento de informar y llegar primero a cubrir intimación trascendental, así como de generar conciencia en ciertas iniciativas sociales.

Los matinales privilegian la opinión por sobre la información, por lo que muchas veces el rol protagonico lo cumplen los conductores que a través de sus intervenciones manejan la agenda pública a través de sus percepciones. Más que la misma imagen o el detalle de los hechos lo que termina primando es la actitud de los conductores al momento de opinar.

Sorprende de muchos que son fieles defensores de la libertad de expresión en ciertos ámbitos pasan a tener actitudes casi autoritarias en otras de la misma índole, reflejando más bien una inclinación oportunista a ciertos temas. También es un reflejo de que las ideas liberales van en retirada en desmedro de un mayor control en diferentes ámbitos de la vida pública, que en algunos ámbitos puede, y debe ser necesaria, pero que en la libertad de expresión debe estar protegida de intereses restrictivos, por muy loables que sean.

Estaremos alertas ante cualquier desviación que signifique un rompimiento de los propósitos de la estación pública en desmedro de intereses partidarios particulares. Si esto llega a ocurrir, muy difícilmente la estación recuperará la credibilidad que con tanto esfuerzo pudo emprender al recuperar la democracia y por el contrario, se alzarán las voces para que uno de los pocos espacios de expresión que no pertenece a un interés particular sea privatizado. No hay que viajar tan lejos para comprender el peligro que corre nuestra televisión pública si cumple propósitos proselitistas.

Estas producciones demuestran una madurez cada vez mayor de las producciones dramáticas de Mega que han pasado de arquetipos triviales y sin gran profundidad a realizar telenovelas cada vez más ambiciosas y con un mejor desarrollo de sus personajes.

El fin de Gran Hermano Chile significó una gran merma en su audiencia estelar y la falta de una alternativa para el el público del reality se hizo evidente. El canal de Paramount prefirió buscar a un público más clásico, pero ese público ya eligió su opción y aquella está entre Generación ’98 o Tierra Brava, remanente de la vieja farándula y a la misma vez ser un programa que puede convocar diferentes públicos.