La llegada de los diferentes canales y sus respectivos sitios web han cumplido con lo que se espera de la respuesta de Meta a la ineptitud de Elon Musk: Un carnaval de lecciones aprendidas sobre lo que uno espera de una red social.
Revisando: Domingo en Serio
La aparición de Daniela Aránguiz en “Podemos Hablar” vino en mala hora. No solo por venir de denigrar a una de sus enemigas por nada, sino que también porque sencillamente estamos en otra.
Tal vez Gran Hermano Chile no genere el mismo impacto que su par argentino, pero al menos está estableciendo elementos reales de lo que debe ser la televisión debe asumir en los próximos años: trascender más allá de la plataforma convencional e ir hacia los nuevos públicos en los espacios donde éstos confluyen.
Si bien el reality show va tercero, en Chilevisión tienen algo que celebrar: Consiguió que aumentara la demanda por la plataforma FAST Channels de Paramount. De esta manera, nuevamente la TV chilena se enfrenta al mismo dilema que lo hizo perder sintonía ante la audiencia joven.
¿Cómo la situación compleja de salud de un rostro televisivo vinculado al entretenimiento sensibiliza a una industria y a un país entero? Maratónicas transmisiones, duros emplazamientos al doctor negligente, reflexiones sobre la fortaleza de las personas e innumerables muestras de afecto fueron fundamentales en la cobertura de la internación de la modelo trasandina Silvina Luna.
Hoy solo ver un minuto de Meganoticias es ganarse una depresión segura, muchos cuestionan la falta de noticias positivas dentro de la pauta de su informativo central. Apuestan al desánimo y a la “fatiga informativa”, a la cual redoblan la apuesta dándole al comentarista deportivo el noticiero diario del mediodía, aun con criticas desfavorables.
En el lado negro de la televisión, no hay respeto por absolutamente nada. La inhumanidad está a la orden del día, y creemos que mientras se normalicen estas conductas, el espectáculo chileno estará a años luz de poder surgir correctamente.
Aquí quepan las responsabilidades no solo de guionistas, productores y ejecutivos, sino del público en general que ve a la televisión como un mero elemento de entretención y no como un instrumento que refleje nuestros problemas como sociedad de una manera directa y sin alegorías.
El programa de reportajes de Latina Televisión, canal dirigido por el chileno Patricio Hernández, ha generado repercusión por las denuncias que implican a varios parlamentarios locales por reducirle a sus trabajadores los sueldos para gastos personales a través de intermediarios e incluso familiares.
En Chile hemos llegado al paroxismo de que transmisiones que usualmente no tienen estos generadores permanentes se utilizan, como son algunas transmisiones deportivas e incluso en los premios Pulsar de la semana pasada se usaron de manera abusiva. Y el tema no es sólo la ya descrita contaminación en la imágen, sino que también en el poco aporte que genera la información que estos caracteres entregan.