Revisando: Domingo en Serio

El repudio transversal pero no unánime refuerza la tesis de un congreso desprestigiado, y los medios así no lo dejaron pasar. Sin embargo, esto a la vez refleja la baja calidad de la que alguna vez fue “un homenaje a sus oidos”, que se enorgullecía de sus innovaciones en la transmisión y del poder de su red de su red de emisoras, capaz de abarcar poblados y carreteras.

Este año no solo conmemoraremos los cincuenta años del Golpe de Estado, sino que también tenemos que recordar que la convivencia democrática estaba seriamente dañada previa al Golpe y lamentablemente los medios de comunicación, sobre todo los escritos, jugaron un papel protagónico en la polarización política y deshumanización contra los adversarios.

Habría que hacer varias columnas más para seguir abarcando la diversidad que constituyó ese año para la pantalla chica local, pero solo queda concluir que 2003 fue uno año inolvidable para la televisión chilena, para bien o para mal, ese año confirmaba que la industria televisiva local mantenía su alto impacto y su capacidad de renovarse ante los nuevos públicos. 

El canal debe ser claro y preciso que la decisión de no tocar esta noticia no iba por el camino de defender a cierto grupo político o a cierta dirigente, sino evitar que esto sea el reflote de una farándula que se vuelve nociva para la industria televisiva local.

Acá la tarea es de los medios al poder acercar mejor a todos los grupos generacionales a las nuevas tendencias musicales y a través de aquí poder cambiar los prejuicios que estos detienen (me refiero sobre todo a la música urbana) y este puede ser un buen punto de partida.