Ojalá que en Vicuña Mackenna no esperen a un “desarrollo de personaje” que nunca va a llegar si no se toman las medidas concretas para que José Antonio Neme pare con sus bravuconeadas contra el mundo. Si así fuese el caso, hay que decirle que tiene que parar ya porque va a llegar un momento en que ni la gerencia de Mega lo va a aguantar y se va a tener que hacer sus maletas a otro canal. Si no lo fuese, entonces no sabemos qué es lo que buscan en el 9.1.
Revisando: Domingo en Serio
Desde su llegada a “Hoy se habla” que los ejecutivos del canal estatal vieron en su persona una oportunidad para potenciarla. Tiene una excelente llegada en redes sociales y la decisión de ponerla como conductora veraniega en “Buenos días a todos” fue más que acertada.
El paso del tiempo nos hace dimensionar que todavía en el año 2008, ya en presencia de una farándula muy fuerte y alejado de los mejores años de la industria, se ve a una televisión local lo suficientemente poderosa para marcar pautas e influir en amplios estratos de la sociedad. Todo lo contrario a lo que se refleja hoy, donde la televisión local se dimensiona como un elemento de grupos etáreos de menor relevancia, e incluso enfocada a sectores socioeconómicos más bajos, mientras que las apuestas de las plataformas de pago (sobre todo OTT) son las producciones que logran un mayor nivel de aceptación en grupos etáreos y económicos más apetecidos por los círculos de influencia. La pantalla chica parece que está ganando esa irónica y cruel acepción brasileña definida como cosa de pobre, recuperar una televisión abierta transversal e influyente parece que debería ser el gran desafío para nuestra industria.
Nosotros por lealtad y transparencia hemos expresado que somos críticos de la farándula y si bien no podemos hacerla desaparecer, sí podemos reflejar a través de este medio que en muchos casos, la gran mayoría mejor dicho, se equivocan.
Desde apologías al holocausto, negacionismo del COVID hasta los saludos nazis. Todos estos horrores editoriales han causado desde la baja de importantes marcas de su pauta publicitaria, hasta una editorial del mismo medio.
No olvidemos que aún siendo críticos, debemos cuidar el respeto y los términos. Y para nosotros, un insulto venido desde el odio no es para nada una “crítica sin filtro”. Es como decíamos, un insulto odioso.
Creo que es el momento de discutir cómo la televisión local puede enfrentar este cúmulo de malas noticias con una producción lo suficientemente contundente como efectiva para generar, al menos, un motivo de discusión pública un poco menos tensa, y que mejor que cierta frivolidad pueda entrar a nuestras vidas, siempre con la moderación que hemos aconsejado a través de este portal.
El problema no es tanto que existan este tipo de programas, sino una excesiva dependencia de una clase de invitados, que van rotando permanentemente en estos franjeados. Eso también genera una pérdida de originalidad por parte de los televidentes que ya saben cómo reaccionan estos rostros al momentos de ser interrogados de ciertos episodios que ya mencionaron en otras oportunidades, incluso me atrevo a decir que repiten las mismas experiencias ya dichas con anterioridad.
La foto de Daniela Aranguiz con Jair Bolsonaro terminó por volver a enterrar a la farándula chilena, y una vez más reafirma que hay más de un vínculo oscuro con fuerzas antidemocráticas.
La gran noticia de esta semana, que es la llegada de Christina Aguilera al próximo Festival de Viña del Mar, es una muestra clara de que a pesar de tanta burla desproporcionada o crítica a base de una odiosidad estéril, el tiempo nos dió la razón.