Si bien el reality show va tercero, en Chilevisión tienen algo que celebrar: Consiguió que aumentara la demanda por la plataforma FAST Channels de Paramount. De esta manera, nuevamente la TV chilena se enfrenta al mismo dilema que lo hizo perder sintonía ante la audiencia joven.
Revisando: Domingo en Serio
¿Cómo la situación compleja de salud de un rostro televisivo vinculado al entretenimiento sensibiliza a una industria y a un país entero? Maratónicas transmisiones, duros emplazamientos al doctor negligente, reflexiones sobre la fortaleza de las personas e innumerables muestras de afecto fueron fundamentales en la cobertura de la internación de la modelo trasandina Silvina Luna.
Hoy solo ver un minuto de Meganoticias es ganarse una depresión segura, muchos cuestionan la falta de noticias positivas dentro de la pauta de su informativo central. Apuestan al desánimo y a la “fatiga informativa”, a la cual redoblan la apuesta dándole al comentarista deportivo el noticiero diario del mediodía, aun con criticas desfavorables.
En el lado negro de la televisión, no hay respeto por absolutamente nada. La inhumanidad está a la orden del día, y creemos que mientras se normalicen estas conductas, el espectáculo chileno estará a años luz de poder surgir correctamente.
Aquí quepan las responsabilidades no solo de guionistas, productores y ejecutivos, sino del público en general que ve a la televisión como un mero elemento de entretención y no como un instrumento que refleje nuestros problemas como sociedad de una manera directa y sin alegorías.
El programa de reportajes de Latina Televisión, canal dirigido por el chileno Patricio Hernández, ha generado repercusión por las denuncias que implican a varios parlamentarios locales por reducirle a sus trabajadores los sueldos para gastos personales a través de intermediarios e incluso familiares.
En Chile hemos llegado al paroxismo de que transmisiones que usualmente no tienen estos generadores permanentes se utilizan, como son algunas transmisiones deportivas e incluso en los premios Pulsar de la semana pasada se usaron de manera abusiva. Y el tema no es sólo la ya descrita contaminación en la imágen, sino que también en el poco aporte que genera la información que estos caracteres entregan.
Al telepredicador más famoso de Estados Unidos lo conocimos en los ochentas, cuando su programa era transmitido por TVN durante las mañanas. En su tribuna, se encargó de dar declaraciones fuera de sí sobre la actualidad estadounidense, las cuales incluso se escapaban de toda lógica.
Lo que parecía el regreso en gloria y majestad del género que definió negativamente la televisión durante quince años, se transformó en una bravía lucha contra el bullying y el ciberacoso que dejó a una de sus próceres como una persona sumamente violenta. Claves de por qué la nueva generación no tolera actitudes que hace diez años eran normalizadas.
Sigo creyendo en la televisión porque aún sigo creyendo en la gente, sigo creyendo en este proyecto de país llamado Chile, sigo creyendo que todavía se pueden hacer cosas positivas para el provecho de todos.