En lo personal soy uno de los que le mencionan la palabra “farándula” y les aseguro que no voy a decir nada positivo. ¿Y por qué tendría que avalar un género que durante más de veinte años de existencia se ha dedicado a destrozar mentalmente a las personas?
Revisando: Editoriales
Todo final es un nuevo comienzo. Hace una semana el modelo televisivo que rigió la industria y que la llevó al descalabro total a mediados de la década recién pasada se despidió, ojalá para nunca más volver. ¿Qué viene ahora? Un proceso de transición.
El Colegio de Periodistas de Chile sacó un comunicado rechazando estas afirmaciones, diciendo que “resulta incomprensible que el Presidente Piñera se atreva siquiera a insinuar que las imágenes de violaciones sistemáticas a los derechos humanos sean un montaje e información falsa propagada por los medios nacionales e internacionales”.
Porque gane quien gane, acá ganará la mejor. Las tres son mejores y durante esta competencia han demostrado un excelente nivel, una cercanía con el público evidente y un encanto que traspasa la pantalla. No solo son bellas de cuerpo o de rostro, sino que también de alma y sobre todo de corazón
Ahora, hace instantes nada más, se anunció que “Intrusos”, el último bastión de la farándula chilena, se despedirá para siempre el próximo 30 de diciembre y será reemplazado por un alargue en la duración de “Hola Chile” y por una edición de “Punto Noticias” (las vueltas de la vida, La Red liquidó “Hora 20” y “Vigilantes” privilegiando al panel farandulero y ahora serán reemplazados por un noticiero).
Tanto el caso de Dominique Lattimore acá, como el de Carlota Prado allá, nos hacen pensar a todos los que tenemos la misión de comentar el acontecer tevito -y que nos documentamos además con lo que sucede en otras realidades- de si en realidad “todo vale por rating”
No fue hace mucho cuando nuestra clase gobernante decía casi con orgullo que este era un país sólido, tranquilo. Incluso el mismo Piñera dijo hace solo una o dos semanas que este era un oasis ante una convulsionada región. Yo cuando era pequeño veía las noticias de lo que pasaba en Argentina en 2001 y en Venezuela un año después y respiraba con alivio por lo lejano que estaba de nuestra realidad. Y nos enorgullecíamos de que estabamos en una democracia fuerte y estable.
Ya decía la jurásica Mirtha Legrand que “por un punto de rating se mata a la madre” y en este caso la busqueda de Fernanda por parte de estos chantas para satisfacer el morbo de los televidentes sencillamente se les fue de las manos. La pregunta es: ¿Tendrán algo de autocrítica? ¿Reconocerán que la embarraron medio a medio?
¿Qué les diría a esos medios? Lo mismo que Rosenthal: Que lo dejen de hacer. Y que se enfoquen en el talento humano, como lo ha venido haciendo el canal estatal todas las tardes y el canal de Turner Chile de domingo a jueves en horario estelar. Les aseguro que la industria saldrá ganando.
Desde asesinatos mediante ajuste de cuentas hasta compadres que encontraron en el consumo de “la Madonna” el progreso inmerecido se muestran en el “Muy buenos días a todos” de TVN, como si eso fuese motivo de orgullo o para mandar las gratificaciones necesarias.