Revisando: Editoriales

En su editorial dominical, Roberto Caamaño -fundador y director de TVenserio- escribe que el problema principal de lo ocurrido con Camila Nash y los millones que recibió por acudir al estelar farandulero de CHV es que “la industria local siga siendo ocupada por gente que no tiene los méritos y se cree una diva pop con la misma relevancia de una Cecilia Bolocco, Myriam Hernández o Emilia Dides”

En Chile, muchas personas han tomado decisiones lamentables con su vida por el bullying. Es peor cuando viene desde la tele, una industria tan desprestigiada, y que vive apegada a una farándula que volvió a quebrarla como hace diez años. Es lo que lamentablemente tuvo que vivir Karen Paola. Es de lo que hoy se burla un programa de humor basado en farándula como “Después te explico”.

¿Qué es lo que molesta de que Katy y su tripulación haya ido? ¿Por qué tanta maldad y odio contra ella, si no ha hecho absolutamente nada malo? No tiene ninguna causa penal con la justicia, no ha dañado ni lastimado a nadie ni ha usado sus plataformas para atacar a otras personas. Al contrario, es una persona con mucha humanidad.

El regreso de estos programas, lejos de una promesa incumplida de “subir el rating” y de “atraer avisadores”, terminó provocando todo lo contrario, en una televisión que no deja de ser cuestionada. Sea por su sesgo informativo e ideológico, o por la nula presencia de contenidos de calidad, o la redundancia de sus contenidos. ¡Es que todos se repiten!

Muchos defensores de la farándula han aprobado este nuevo aire diciendo que es un oasis entre tanta violencia y operaciones políticas que ejercen noticieros y matinales, sin embargo las conductas de algunos “próceres del farandulismo” no tienen nada que envidiarle a los delincuentes y narcotraficantes que llenan las pautas de los matinales.