Revisando: Domingo en Serio

Aquí quepan las responsabilidades no solo de guionistas, productores y ejecutivos, sino del público en general que ve a la televisión como un mero elemento de entretención y no como un instrumento que refleje nuestros problemas como sociedad de una manera directa y sin alegorías. 

En Chile hemos llegado al paroxismo de que transmisiones que usualmente no tienen estos generadores permanentes se utilizan, como son algunas transmisiones deportivas e incluso en los premios Pulsar de la semana pasada se usaron de manera abusiva. Y el tema no es sólo la ya descrita contaminación en la imágen, sino que también en el poco aporte que genera la información que estos caracteres entregan.

Sigo creyendo en la televisión porque aún sigo creyendo en la gente, sigo creyendo en este proyecto de país llamado Chile, sigo creyendo que todavía se pueden hacer cosas positivas para el provecho de todos.

Si, es positivo revisar nuestro ayer, ayuda mucho para aprender lo que podemos aprender para nuestros desafíos a futuro, pero no nos perdamos, entramparse en el pasado solo nos hace más incapaces para justamente enfrentar el cada vez más desafiante futuro.

La televisión chilena debe tomarse más en serio el problema del actual parlamento, pues pareciera que el periodismo no está haciendo la pega y, por el contrario, se dedican a invitar a dichos “trolls” a los matinales. Es importante que, al igual que en Perú, se eleve el nivel de nuestra cada vez más decepcionante política y se contribuya a que podamos tener, cuanto antes, un Congreso responsable, bien valorado y con gente correcta sin distinción del color político.