Desde esta tribuna, y sobre todo desde este sitio, se busca constantemente que en este país exista efectivamente una mejor distribución en torno a la concentración de los medios, pero esta se debe hacer de una manera clara y sin usar subterfugios que generen sospechas, aunque éstas provengan de grupos interesados y que cuyo compromiso con la libertad de expresión no siempre resulta ser la misma en diversos contextos históricos y sobre todo, en diversos regímenes ideológicos.
Revisando: Domingo en Serio
Quien conocimos como la adorable Fran Fine durante los años noventas hoy encabeza el más grande paro de la industria hollywoodense en sesenta años.
Si resulta reconfortante para el proyecto de Chilevisión el motivar a nuevos públicos e integrar de manera exitosa a las plataformas móviles, es algo que no puede dejar de olvidar en modelos venideros, pero si hay algo que paradojicamente ha quedado claro es que este ha sido un éxito de nicho, encuadrado en un público milennial y centenial, pero que es insuficiente para ser un éxito comercial.
La llegada de los diferentes canales y sus respectivos sitios web han cumplido con lo que se espera de la respuesta de Meta a la ineptitud de Elon Musk: Un carnaval de lecciones aprendidas sobre lo que uno espera de una red social.
La aparición de Daniela Aránguiz en “Podemos Hablar” vino en mala hora. No solo por venir de denigrar a una de sus enemigas por nada, sino que también porque sencillamente estamos en otra.
Tal vez Gran Hermano Chile no genere el mismo impacto que su par argentino, pero al menos está estableciendo elementos reales de lo que debe ser la televisión debe asumir en los próximos años: trascender más allá de la plataforma convencional e ir hacia los nuevos públicos en los espacios donde éstos confluyen.
Si bien el reality show va tercero, en Chilevisión tienen algo que celebrar: Consiguió que aumentara la demanda por la plataforma FAST Channels de Paramount. De esta manera, nuevamente la TV chilena se enfrenta al mismo dilema que lo hizo perder sintonía ante la audiencia joven.
¿Cómo la situación compleja de salud de un rostro televisivo vinculado al entretenimiento sensibiliza a una industria y a un país entero? Maratónicas transmisiones, duros emplazamientos al doctor negligente, reflexiones sobre la fortaleza de las personas e innumerables muestras de afecto fueron fundamentales en la cobertura de la internación de la modelo trasandina Silvina Luna.
Hoy solo ver un minuto de Meganoticias es ganarse una depresión segura, muchos cuestionan la falta de noticias positivas dentro de la pauta de su informativo central. Apuestan al desánimo y a la “fatiga informativa”, a la cual redoblan la apuesta dándole al comentarista deportivo el noticiero diario del mediodía, aun con criticas desfavorables.
En el lado negro de la televisión, no hay respeto por absolutamente nada. La inhumanidad está a la orden del día, y creemos que mientras se normalicen estas conductas, el espectáculo chileno estará a años luz de poder surgir correctamente.