Revisando: Rostros

Justamente en los años en que Bañados fue injustamente despedido de Televisión Nacional el modelo televisivo que él reflejaba, incluida su parsimonia fue desapareciendo. Todo terminó siendo entregado a manos del espectáculo, pero no solo del espectáculo sano, el de la escuela de Kreutzberger, sino de un espectáculo que rayaba en lo soez y en lo impúdico.

Esta no es la televisión que queremos tener. Ni a Yamila Reyna ni a nosotros como portal nos gustaría la psicopatía con la que la farándula actúa a diario. Porque pueden perdonar la vulgaridad, la toxicidad, los nexos oscuros, las polémicas (por muy sinsentidos que puedan ser) y las palabras ofensivas. Pero si hay algo que no perdonan es el éxito, sobre todo si se trata de alguien que no busca dañar a nadie.