Revisando: Rostros

Vengo a criticar fuertemente a la televisión chilena, no es contra de los “farandulitos” o de las decisiones de los ejecitivos, aunque terminen empalmando, es una critica general a los contenidos, a la clase de animadores que tenemos y por sobre todo a una ausencia de un modelo de televisión definido. Pediré disculpas de antemano si esta columna la haré desde la queja y no buscando la solución, como trato de hacer siempre.