Revisando: Domingo en Serio

Sorprende de muchos que son fieles defensores de la libertad de expresión en ciertos ámbitos pasan a tener actitudes casi autoritarias en otras de la misma índole, reflejando más bien una inclinación oportunista a ciertos temas. También es un reflejo de que las ideas liberales van en retirada en desmedro de un mayor control en diferentes ámbitos de la vida pública, que en algunos ámbitos puede, y debe ser necesaria, pero que en la libertad de expresión debe estar protegida de intereses restrictivos, por muy loables que sean.

Nos hemos acostumbrado a tolerar estos bloques mastodonticos de programación sin chistar mucho, con el claro peligro de ser material reiterativo y cansino para el telespectador. Infelizmente las iniciativas de acortar horarios de informativos, así de crear programas alternativos a los matinales tradicionales no han tenido la acogida. En tiempos en que los contenidos a través de redes sociales de hacen cada vez en menos tiempo, donde los videos virales duran apenas segundos y ganan altísimos niveles de visualización, la televisión tradicional apuesta por recetas que parece que desconocen la existencia ni de los controles remotos ni de los dispositivos móviles, todo muy atractivo para el público joven que apenas este año encontró alternativas reales en televisión.