Los que creemos en el pluralismo de los medios de comunicación, en la crítica sensata y mesurada, y que al mismo tiempo hemos investigado las distintas realidades de países que vivieron procesos políticos similares, tenemos derecho a estar preocupados.
Revisando: Domingo en Serio
En definitiva, no tenemos la madurez suficiente para tener una actitud más frontal en el momento de emitir opiniones controvertidas, sentimos que dañamos y separamos al resto. Las huellas de nuestra historia llevan a eso, pero claramente deberíamos mirar al futuro y buscar formas que el debate público sea franco y directo, pero que no genere una destrucción a la tan necesaria amistad pública.
La modelo rusa, hoy radicada en Brasil, tiene razones de peso para estar tan molesta con la industria televisiva chilena: Hace veinte años la acusaron sin pruebas de haber ejercido la prostitución, en lo que fue uno de los errores más deplorables del periodismo farandulero de nuestro país.
Si hablamos de la televisión, el resumen no es halagüeño. Si bien ya salimos de lo más profundo de la crisis económica que aquejó la industria desde 2014, hoy la situación de crisis también ha afectado seriamente a los contenidos vertidos por la televisión local.
Si se hubiese aprobado en el Senado, donde está durmiendo desde su trámite en la Cámara Baja en enero de 2019, la farandulera se hubiese arriesgado a una multa de hasta 50 UTM y hasta la cárcel.
Las salidas de Pitu Valenzuela y Yamila Reyna, y las contrapartes de la amenaza de Daniela Aránguiz de difundir un video sexual y Priscilla Vargas culpando a Maite Orsini de un asalto a pito de nada, demuestran que la televisión chilena está perdida en un pantano donde no tendrá escapatoria.
El matinal ha sido criticado por su sensacionalismo y falta de responsabilidad en la cobertura de noticias. Ignoraron temas importantes como la corrupción política y los escándalos que involucran a diputados republicanos, optando por enfocarse en crónica roja y acciones superficiales. Esta actitud ha desencadenado cuestionamientos sobre su compromiso con el periodismo serio.
Las amenazas de Daniela Aránguiz y el desprecio de Francisco Kaminski demuestran la violencia con los que los referentes de la farándula siempre han reaccionado.
El presente, al proyectarse en un escenario de incertidumbres cada vez más abiertas, no ofrece respuestas claras y más que nada genera preguntas todavía más complejas, por eso quedamos con la sensación de que el pasado era mejor, sin conocer las complejidades y dificultades que vivían las personas en el ayer. No podemos dejar de advertir que la memoria, aunque directa y emocional, es selectiva y muchas veces tampoco es la herramienta más precisa.
Pensar que los medios tienen la misma influencia que hace treinta años atrás es interpretar erradamente a la opinión pública.