Lo que me pasa con las novelas turcas es que tanto el público, como también para los canales, este contenido finalmente es un acompañamiento. No se ha generado un valor agregado en torno a la promoción de la rica cultura turca, ni el público televidente se ha motivado a realizar esa interesante conexión cultural.
Revisando: Domingo en Serio
Lo que ocurrió con este programa de Chilevisión, que nunca verá la luz, refleja el mal momento de una TV donde todos hacen lo que quieren, sin tomarle el peso a las consecuencias de sus decisiones.
La ibérica estuvo a comienzos de mes de vuelta en el país, donde no se hizo cargo de los insultos raciales contra Dominique Lattimore en 2017. Por el contrario, dijo que lo que hizo no fue algo grave por el que jamás volviera acá hasta este año.
Cada vez que Katy Perry va a Brasil, la Globo nos recuerda indirectamente que el camino que estamos siguiendo ha sido siempre el equivocado.
Mientras los VMAs alcanzan su audiencia más alta en cuatro años, y RTVE y la Rai buscan la innovación con espacios atractivos que lideran, en Chile se revive un muerto y se llama a los más funados de una cuestionada farándula para sobrevivir con lo que se puede.
La salida de importantes empresas de “La casa de los famosos” tras desafortunados dichos de su participante Adrian Marcelo distan mucho de la pasividad del avisaje nacional respecto al bullying en programas como “Ganar o servir”.
En sus primeros capítulos al aire, el franjeado de Canal 13 tuvo de todo: Desde un hostigamiento mediático hacia Maite Orsini por una nimiedad, hasta la imprecisión de Cecilia Gutiérrez respecto a una supuesta relación de JP Crettón con Yamila Reyna.
Hoy mismo, ante la crisis de inseguridad imperante se reflejan reacciones similares desde la otra parte de la vereda, todavía es tiempo para serenar nuestro temperamento y pensar de una manera calmada los asuntos que nos aquejan. No vaya a ser que el remedio termine peor que la enfermedad.
La farándula chilena quiso imitar el modelo argentino que tanto éxito había tenido en su televisión. Sin embargo, faltó el ingenio, la picardía, el destape y hasta el talento y carisma de las vedettes trasandinas.
El género que prometió traer el tan postergado destape a la pantalla chica terminó siendo el más hostil, poco empático e irrespetuoso con las mujeres.