Queda claro que la televisión se ha enquistado en su exitoso pasado y la delegado el futuro a los generadores de contenidos virtuales, y que los pocos intentos de querer revertir la situación no les ha funcionado.
Revisando: Domingo en Serio
A pesar de la promesa de sus defensores de “ofrecer entretención en medio de la violencia de los matinales y noticieros”, las palabras de sus rostros afines demuestran que no hay ninguna diferencia.
Muchos defensores de la farándula han aprobado este nuevo aire diciendo que es un oasis entre tanta violencia y operaciones políticas que ejercen noticieros y matinales, sin embargo las conductas de algunos “próceres del farandulismo” no tienen nada que envidiarle a los delincuentes y narcotraficantes que llenan las pautas de los matinales.
Aparece en dos canales distintos cinco días a la semana. Manda mensajes de texto a conductores y tiene a los paneles y diversos portales de su lado, lo que despierta la sospecha de que está manejando los hilos de una televisión desprestigiada.
A cinco años del Estallido, al menos en lo que en medios respecta señalar, estamos en un ambiente de suma cero que además se suma a la larga crisis económica y de financiamiento bajo la cual se encuentran, sobre todo ante la incapacidad de levantar una agenda robusta que vuelva a cautivar al público perdido.
El programa de farándula de Chilevisión, que esta semana anunció su retorno a las pantallas, exhibió con un regocijo militante la llegada al poder de quien hoy está en prisión preventiva por fraude al fisco.
Lo que me pasa con las novelas turcas es que tanto el público, como también para los canales, este contenido finalmente es un acompañamiento. No se ha generado un valor agregado en torno a la promoción de la rica cultura turca, ni el público televidente se ha motivado a realizar esa interesante conexión cultural.
Lo que ocurrió con este programa de Chilevisión, que nunca verá la luz, refleja el mal momento de una TV donde todos hacen lo que quieren, sin tomarle el peso a las consecuencias de sus decisiones.
La ibérica estuvo a comienzos de mes de vuelta en el país, donde no se hizo cargo de los insultos raciales contra Dominique Lattimore en 2017. Por el contrario, dijo que lo que hizo no fue algo grave por el que jamás volviera acá hasta este año.
Cada vez que Katy Perry va a Brasil, la Globo nos recuerda indirectamente que el camino que estamos siguiendo ha sido siempre el equivocado.