Los Juegos Panamericanos no sólo debe dejar una mayor cultura deportiva en nuestro país a través del estímulo de la práctica y la infraestructura, sino que se debe demostrar un compromiso por parte de los medios para generar un dinamismo que incentive al deporte en todos los sentidos.
Revisando: Opinión
Desde hace más de cincuenta días los establecimientos educacionales públicos de la Región de Atacama están en paro de profesores. Ellos reclaman por la precariedad de los colegios, así como protestan por la ineficacia del nuevo sistema de administración escolar. Los santiaguinos no fueron entedados por este hecho sino hasta que un relevante columnista de la plaza, el filósofo Daniel Mansuy, escribió en su columna dominical en El Mercurio sobre este hecho.
Cuando la inteligencia brilla por su ausencia, en miles de televidentes la rabia impera, pero cuando la calidad profesional y humana tiene la oportunidad de proyectarse al mundo, no solo goza el espectador, sino que el público en sus casas.
Todo refleja que la televisión ha tomado un nuevo aire, en donde ha vuelto a tomar una presencia social que no se había reflejado desde hace tiempo. Incluso el último partido de la selección marcó unos altísimos 40 puntos de rating promedio, a sabiendas que el fútbol vive una crisis tanto deportiva como institucional y la atención por “La Roja” no se asemeja a la vivida en los años de la “generación dorada”. Esperemos que sea este el estimulante que genere que otros contenidos vuelvan a ser atractivos para el gran público y que la industria nacional vuelva a tomar mayor complejidad.
La reformulación de “Sígueme y te sigo” anunciada por TV+ reafirma que a la farándula le cuesta asimilar que los tiempos cambiaron y lo que rindió en 2011, difícil que lo vuelva a hacer en 2023.
El problema no es el rasgo etáreo de quienes componen la farándula chilena, sino que sus genios y falta de aptitudes la que logra que sea tan cuestionada. Si la situación fuese distinta y hubiesen aptitudes como en Argentina, Brasil o México, tal vez sería mucho más pasable, incluso en este portal. Pero como no es así la cosa, habrá que resistir. Y criticar con datos en la mano.
Finalmente, será el público quien terminará juzgando si poner a tantos famosos en los programas termina siendo un estímulo para generar mayor sintonía en los programas o habrá demostraciones de sopor.
Esta creciente tendencia no solo refleja la pasión de la región por el juego, sino que también responde a una serie de factores que los convierten en la forma de entretenimiento más importante en la actualidad.
No quepa dudas que esta página tiene un bonito espejo retrovisor y que siempre se honra de manera expresa y evidente los contenidos del pasado, asumimos un componente nostálgico en este portal. Pero creo que es inconducente seguir con una tonalidad que haga caso omiso a las transformaciones que la sociedad ha vivido.
En fin, sigamos normalizando a este tipo de personajes. Ignoremos todo el daño que le ha hecho el narcotráfico, llevemos a júpiter al sentido común y busquemos el resurgimiento de la farándula, de una peor forma que en ese tristemente célebre 2011.