Con una hora menos, pero con lo bueno que te deja el hecho de que está oscureciendo más tarde, llegan los ubicados de la semana, y vaya que ha pasado de todo…
Revisando: Mega
El matinal de Mega “Mucho Gusto” recibió esta semana una denuncia por no pago del premio del concurso “Explosión de lucas”.
Esta mañana en el matinal de Chilevisión, Daniela Castro dio sus razones de por qué abandonó la “Patrulla Juvenil” de “Mucho Gusto”.
Desde el 2010 que, junto con el terremoto, llegó a la TV chilena una triste y mala costumbre: La de alargar los noticieros a una duración inmoral. Y lo que comenzó en el prime se extendió a la tarde.
El área dramática de Mega es exitosa, tiene todos sus productos liderando, pero aún así tienen unas “yayitas” que todavía no subsanan. Una de ellas es no poder vender sus novelas a mercados trascendentes como Europa del Este conformándose solo con países como Venezuela o unos cuantos centroamericanos, mientras que otro grave problema es el reciclaje.
A comienzos de este año, el canal del Grupo Bethia usó el hit de la cantante nacional Camila Gallardo “Abrázame” para promocionar su telenovela “Mucho Gusto”, en el que aparecen los rostros del matinal cantando y bailando. El problema es que fue usado reiteradamente dentro de las tandas publicitarias de la estación y recibió una gran cantidad de críticas en redes sociales.
A reserva de solo un partido de este mundial ya hay un claro vencedor entre los tres canales que transmitieron la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018.
Durante esta semana, Mega inició la promoción de su nueva novela nocturna, la cual tomará el relevo de la segunda temporada de “Perdona Nuestros Pecados” que finalizó -por fin- sus grabaciones.
Como una nueva mala práctica por parte de la estación del Grupo Bethia, como si no bastara con los cerca de 10 o 20 minutos que dura un capítulo de sus telenovelas, Mega nuevamente toma una medida extraña pero repudiable.
Lo que el caso de Harvey Weinstein trajo consigo fue una seguidilla de destapes de casos de abuso de poder y acoso sexual ocurridos dentro de la industria del entretenimiento, además de un empoderamiento femenino reflejado en el movimiento del #MeToo. Como no podía ser de otra manera, esto llegó a Chile, cobrando como primeras víctimas al productor de telenovelas Herval Abreu y al director y cineasta Nicolás López.