Contrario a lo que ocurre ahora, donde manda a sus críticos a “comprarse un canal”, en su época en La Red sí hacía lo que muchos le reclaman que dejó de hacer cuando volvió a “Mucho Gusto”.
Revisando: Jose Antonio Neme
El año pasado, el matinal de Mega fue multado con 100 UTM por exhibir imagenes inapropiadas para el horario de protección el menor. Posteriormente, nunca ofrecieron disculpas a sus televidentes ni leyeron en cámara el dictamen de la Corte de Apelaciones.
El actual locutor radial calificó de “patético” los dichos del conductor de Mega, quien se irritó frente a las críticas al rol de los medios respecto a coberturas de temas políticos.
Para los usuarios de X, la rabieta del conductor de “Mucho Gusto” fue un reflejo de cómo funcionan editorialmente y comercialmente los canales de televisión.
El periodista y rostro de Mega, quien especuló erróneamente con el crimen organizado en el caso del hallazgo de un cuerpo en Ñuñoa y que nunca fue tal, sigue sin asumir las responsabilidades de los medios de comunicación tradicionales.
Gonzalo Ramírez se puso a defender en directo, en frente de la madre de uno de los conscriptos fallecidos, al General Iturriaga. Ambos presentadores discutieron y ella terminó llorando. Redes sociales cuestionan la falta de empatía de ambos con dicha situación.
“Ahora el programa Mucho Gusto de Mega inventó una nueva forma de distracción al volante: hacer entrevista en vivo, con cámara y micrófono” alertó la institución “No Chat”.
Esta mañana, en el programa “Mucho Gusto”, se discutió la querella contra la farandulera, quien menospreció las acciones judiciales y expresó confianza en su abogado mientras continuaba atacándola públicamente, sin contrapeso de parte del conductor del matinal de Mega.
Tanto José Antonio Neme como Gonzalo Ramírez se rieron de un transeunte que reclamó al periodista Karim Butte acerca de la falta de presencia de este caso de corrupción en los espacios matutinos.
Desde rumores de que era un mensaje del Tren de Aragua por la formalización de los Trinitarios, hasta morisquetas de José Antonio Neme cuando se escuchaban antecedentes escabrosos que finalmente no se ajustaban a la realidad.