Un exhaustivo informe de la consultora Simbiu expone el tremendo poder digital y de movilización de la “Army” en Chile, transformando la negativa al uso del recinto deportivo en una crisis política que golpea a la ministra Natalia Duco.
Revisando: Estadio Nacional
Si al final, uno se decepciona de la democracia porque solo premia a gente que no tiene dedos para el piano como los que están hoy fracasando en el intento de gobernar y legislar. Y ese precio es muy alto. Y las ARMY no están dispuestas a pagarlo. Nosotros tampoco.
La traba de los conciertos de BTS en el Estadio Nacional desató una intensa guerra entre el Gobierno y la Agepec, gremio que advierte sobre el peligro de perder eventos internacionales en el país.
Tras una negativa inicial que encendió las alarmas de las fanáticas, una nueva propuesta técnica presentada por la productora DG Medios reactivó la viabilidad de los masivos shows en el principal recinto deportivo del país.
La decisión del Instituto Nacional de Deportes de no autorizar el uso del Coliseo Central del Estadio Nacional generó una masiva reacción del fandom ARMY, que anunció movilizaciones y una campaña en redes sociales exigiendo una solución para los espectáculos programados para octubre.
El comediante lideró una ola de críticas contra la ministra del Deporte, Natalia Ducó, luego de que el IND rechazara el uso del Estadio Nacional para los conciertos de la banda coreana agendados para octubre.
La ministra del Deporte enfrenta duras críticas tras asegurar que el show de la banda surcoreana “nunca fue confirmado”. Fans club advierte que no aceptarán respuestas informales tras la cancelación en el Estadio Nacional.
El Instituto Nacional de Deportes canceló las presentaciones de la banda surcoreana programadas para octubre. La decisión se fundamenta en la protección del césped ante el montaje de un escenario 360°.
No es un regreso cualquiera. Karol G vuelve a Chile convertida en una leyenda global. Si todavía tenemos en la…
El artista puertorriqueño reunió a más de 180 mil personas en el principal coliseo de Santiago, cerrando su paso por el país con un espectáculo que mezcló éxitos globales, reggaetón clásico y una fuerte conexión con la identidad chilena.