Revisando: Opinión

Desde asesinatos mediante ajuste de cuentas hasta compadres que encontraron en el consumo de “la Madonna” el progreso inmerecido se muestran en el “Muy buenos días a todos” de TVN, como si eso fuese motivo de orgullo o para mandar las gratificaciones necesarias.

Chile a un recuerda con cariño y añoranza estas historias, no solo por lo potente de sus tramas y personajes, sino porque permitió vernos en un espejo las realidades y anhelos de un país que buscaba que la televisión no solo fuese el reino de la fantasía, sino que un nexo con las verdades que no siempre se cuentan y que solo la ficción puede interpretar.

Para que la televisión tradicional pueda competir de par en par a las nuevas plataformas, debe entrar a competir bajo los términos fijados por esta última, tratando de que estas se conviertan más que en canales de televisión en verdaderos hubs de producción de material de alto contenido, enfocarse en un nivel de internacionalidad que por lo menos la televisión chilena no ha experimentado lo suficiente y establecer lazos de coproducción con las aplicaciones que proporcionan tal contenido, esto es necesario y urgente, a sabiendas que Chile es un mercado pequeño y que debe estar orientado a buscar rumbos nuevos para resurgir.