Revisando: Opinión

Todo final es un nuevo comienzo. Hace una semana el modelo televisivo que rigió la industria y que la llevó al descalabro total a mediados de la década recién pasada se despidió, ojalá para nunca más volver. ¿Qué viene ahora? Un proceso de transición.

Este “ensayo” es tal vez el más ambicioso que he realizado. Trataré brevemente de relacionar el modo de funcionar de los principales canales de televisión y los grandes grupos de interes que dominan nuestra sociedad.

El Colegio de Periodistas de Chile sacó un comunicado rechazando estas afirmaciones, diciendo que “resulta incomprensible que el Presidente Piñera se atreva siquiera a insinuar que las imágenes de violaciones sistemáticas a los derechos humanos sean un montaje e información falsa propagada por los medios nacionales e internacionales”.

Televisión Nacional vive una crisis de identidad fortísima. La ley que lo rige ya no sobrevive a los tiempos actuales. La lógica binominalista de la ley de 1992 desconoce la realidad política y social de nuestro país, como tambien es anacrónica a los desafíos y necesidades de la televisión actual

Ahora, hace instantes nada más, se anunció que “Intrusos”, el último bastión de la farándula chilena, se despedirá para siempre el próximo 30 de diciembre y será reemplazado por un alargue en la duración de “Hola Chile” y por una edición de “Punto Noticias” (las vueltas de la vida, La Red liquidó “Hora 20” y “Vigilantes” privilegiando al panel farandulero y ahora serán reemplazados por un noticiero).

Los medios tradicionales de todo el mundo estan enfrentando tal desafío de poder seguir generando contenido capaz de llegar a todos los públicos, pero tambien presupone un gran desafío para nosotros los consumidores, debemos abrinos a usar de manera responsable el uso de información divulgada de redes sociales, no nos quedemos en que el video te lo mandó tu madre, sino buscar las fuentes verídicas de los hechos.

Desde el viernes pasado el país experimenta un estallido social donde por fin se exponen las múltiples razones del descontento ciudadano, encabezados por el abuso de los más poderosos y la desigualdad de ingreso y trato. La televisión ha realizado una cobertura de ribetes históricos, alcanzando transmisiones ininterrumpidas de más de 100 horas de transmisión. Así y todo, este medio ha sido criticado por la supesta parcialidad del tratamiento a los acontecimientos que están sucediendo.