Chile no queda afuera de los países en donde existe una altísima concentración en la propiedad de medios en pocas manos, esto en un principio que constituye una seria amenaza a la información libre y balanceada de los ciudadanos
Revisando: Opinión
El 2 de septiembre de 2011 infelizmente se recordará no solo como el día en que fallecieron queridos chilenos que dejaron sus vida haciendo el bien, sino como la fecha simbólica en que nuestra televisión definitivamente perdió el rumbo.
Cuando esta gente ligada al farandulismo intenta apropiarse de las causas sociales, sobre todo de personas que tienen toda mi admiración y respeto por el mundo y la sociedad hostil en la que viven y con el neofascismo floreciendo como la espuma, logico que puedan pasar estas cosas
Ya decía la jurásica Mirtha Legrand que “por un punto de rating se mata a la madre” y en este caso la busqueda de Fernanda por parte de estos chantas para satisfacer el morbo de los televidentes sencillamente se les fue de las manos. La pregunta es: ¿Tendrán algo de autocrítica? ¿Reconocerán que la embarraron medio a medio?
¿Qué les diría a esos medios? Lo mismo que Rosenthal: Que lo dejen de hacer. Y que se enfoquen en el talento humano, como lo ha venido haciendo el canal estatal todas las tardes y el canal de Turner Chile de domingo a jueves en horario estelar. Les aseguro que la industria saldrá ganando.
Esta semana ha sido una de aquellas donde la ciudadanía ha alzado la voz y se ha manifestado a través…
No estaba muerto, nuestro Telemaniático Segundo andaba hibernando, y vuelve a analizar esta vez dos paradas de carros en la tevé chilensis.
Desde asesinatos mediante ajuste de cuentas hasta compadres que encontraron en el consumo de “la Madonna” el progreso inmerecido se muestran en el “Muy buenos días a todos” de TVN, como si eso fuese motivo de orgullo o para mandar las gratificaciones necesarias.
Chile a un recuerda con cariño y añoranza estas historias, no solo por lo potente de sus tramas y personajes, sino porque permitió vernos en un espejo las realidades y anhelos de un país que buscaba que la televisión no solo fuese el reino de la fantasía, sino que un nexo con las verdades que no siempre se cuentan y que solo la ficción puede interpretar.
Nos faltó mundo, nos faltó creernos el cuento, nos faltó ambición, y al final entramos en una decadencia larga que nos tiene postrados, con una industria deprimida y sin ni siquiera atraer al público interno.