Este año no solo conmemoraremos los cincuenta años del Golpe de Estado, sino que también tenemos que recordar que la convivencia democrática estaba seriamente dañada previa al Golpe y lamentablemente los medios de comunicación, sobre todo los escritos, jugaron un papel protagónico en la polarización política y deshumanización contra los adversarios.
Revisando: Opinión
En definitiva, Viña terminó gozando de un rejuvenecimiento de su público, algo necesario para su supervivencia y para atraer a los avisadores. Además, más que competir con Lolla, Viña supo buscar artistas que si bien comparten un mismo rango etáreo, no son lo suficientemente alternativos como para entrar al show de marzo.
Usar la violencia por sobre un argumento y que este sea validado por varios medios solo habla mal del que la emplea, y existen muchas maneras: La violencia física, como es el caso de Claudio Reyes contra Jaja Calderón, y la violencia verbal.
Habría que hacer varias columnas más para seguir abarcando la diversidad que constituyó ese año para la pantalla chica local, pero solo queda concluir que 2003 fue uno año inolvidable para la televisión chilena, para bien o para mal, ese año confirmaba que la industria televisiva local mantenía su alto impacto y su capacidad de renovarse ante los nuevos públicos.
El canal debe ser claro y preciso que la decisión de no tocar esta noticia no iba por el camino de defender a cierto grupo político o a cierta dirigente, sino evitar que esto sea el reflote de una farándula que se vuelve nociva para la industria televisiva local.
No es normal consensuar un live con una periodista farandulera para ventilar falsedades sin nadie que pueda rebatirte, ni mucho menos con el único fin de querer dañar. Lamentablemente ella es capaz de todo pues tiene amigos dentro del medio y bastante prensa a su favor, por lo que si el día de mañana agarra un arma punzante para atacar a alguna de sus enemigas imaginarias lo hará y ellos le van a aplaudir.
Acá la tarea es de los medios al poder acercar mejor a todos los grupos generacionales a las nuevas tendencias musicales y a través de aquí poder cambiar los prejuicios que estos detienen (me refiero sobre todo a la música urbana) y este puede ser un buen punto de partida.
Espero que el desastre organizacional de la previa sea compensado por excelentes shows de parte de la nueva generación del pop chileno y latino. Y cualquier desprolijidad, no dudaremos en denunciarla.
Ojalá que en Vicuña Mackenna no esperen a un “desarrollo de personaje” que nunca va a llegar si no se toman las medidas concretas para que José Antonio Neme pare con sus bravuconeadas contra el mundo. Si así fuese el caso, hay que decirle que tiene que parar ya porque va a llegar un momento en que ni la gerencia de Mega lo va a aguantar y se va a tener que hacer sus maletas a otro canal. Si no lo fuese, entonces no sabemos qué es lo que buscan en el 9.1.
A estas alturas, hay algo peor que el hecho mismo de perder audiencia, y es el de perder credibilidad y prestigio.