La ausencia de Chile en la cita planetaria no fue impedimento para que la fanaticada consumiera masivamente el Mundial 2026. Según datos revelados por Ibope tras medir las 52 transmisiones de Chilevisión, la cercanía cultural fue la clave del éxito.
El impacto de las selecciones de la región
Los partidos que contaron con al menos un equipo latinoamericano promediaron 1.728.298 personas. Esto representó un 43,4% más de audiencia que los encuentros disputados exclusivamente por selecciones de otras partes del mundo.
El punto más alto entre fases regulares lo marcó el choque entre México y Ecuador. Este compromiso alcanzó una impresionante cifra de 1.994.529 espectadores, superando con creces la media del torneo.
“La cercanía cultural con la región pesó más que el prestigio deportivo de las selecciones, y ese cruce de variables debería guiar cómo se programa y se vende publicidad en los próximos mundiales sin Chile en cancha”, afirma Ignacio Mirchak, Country Leader de Ibope Chile.
El horario prime y una final multitudinaria
La franja horaria nocturna (19:00 a 22:00 horas) se consolidó como la favorita del público chileno, registrando los promedios más altos durante el desarrollo del certamen.
Sin embargo, el hito definitivo llegó el 19 de julio con el cruce decisivo entre Argentina y España. La gran final sobrepasó los 3,3 millones de personas de rating, duplicando el promedio general registrado a lo largo del evento deportivo.
