El mundo de la música se tiñe de luto. La icónica cantante británica Bonnie Tyler, dueña de una de las voces más desgarradoras y reconocibles del pop-rock de los ochenta, falleció a los 75 años de edad. La triste noticia fue ratificada de manera oficial por su círculo íntimo.
Una partida inesperada en Portugal
La intérprete se encontraba internada desde el pasado mes de mayo en el Hospital de Faro, ubicado en la turística región de Algarve, en Portugal, luego de someterse a una cirugía intestinal de emergencia. Aunque en las semanas previas su equipo reportó que había logrado salir de un coma inducido, su estado general continuaba siendo de extremo cuidado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
A través de sus plataformas oficiales de comunicación, sus seres queridos compartieron un emotivo y dolido texto para informar el deceso:
“La familia y el equipo de Bonnie están desconsolados al anunciar que falleció inesperadamente anoche en el hospital en Portugal como resultado de la enfermedad por la que estaba siendo tratada. Emitiremos otra declaración en breve pero por ahora pedimos privacidad para hacer frente a esta tragedia”.
El nacimiento de un sello inconfundible
Nacida bajo el nombre de Gaynor Hopkins en Gales, la artista cimentó una carrera única gracias a su particular timbre rasposo. Curiosamente, este sello vocal se originó tras una operación de nódulos en la que no guardó el debido reposo médico, transformando un accidente en su mayor fortaleza artística.
Su consagración definitiva en las listas globales ocurrió en 1983 gracias al lanzamiento de “Total Eclipse of the Heart”, una majestuosa e imperecedera balada que se transformó de inmediato en un himno generacional. Posteriormente, revalidó su éxito con el clásico de alta energía “Holding Out for a Hero”, dejando una huella imborrable en la cultura pop.
