El periodismo deportivo chileno está de luto por el fallecimiento de Hans Marwitz, el histórico relator conocido como “El Gringo”, quien dejó de existir a los 85 años durante la madrugada de este miércoles 17 de junio de 2026. Su deceso, producto de una compleja condición médica, marca la despedida de una de las voces más reconocibles y queridas que acompañó a generaciones de fanáticos del fútbol en radio y televisión.
Marwitz construyó una extensa y respetada carrera que se inició a los 19 años en Radio Corporación, donde debutó de emergencia. Posteriormente, su voz se hizo presente en importantes emisoras como Radio Nacional de Chile, Radio Cooperativa y Radio Bío Bío. Sin embargo, fue su paso por la televisión, específicamente en Canal 13, lo que consolidó su figura como un referente indiscutido en las transmisiones deportivas del país.
Parte del equipo dorado de Canal 13
En Canal 13, Hans Marwitz se integró a un verdadero “equipo dorado” que marcó una época en la televisión chilena. Compartió transmisiones, análisis y estudios con figuras legendarias del periodismo deportivo como Alberto “Tito” Fouillioux, Julio Martínez y Néstor Isella. Juntos, lideraron la cobertura de innumerables Copas América y Copas del Mundo, llevando la emoción del fútbol a los hogares chilenos con un estilo único y una química inigualable.
Su presencia en la señal de Inés Matte Urrejola, a menudo luciendo la icónica chaqueta blanca que se transformó en un símbolo del área deportiva, lo convirtió en una de las figuras más queridas por la audiencia. Marwitz no solo relataba los partidos; su voz era sinónimo de las grandes citas planetarias, ganándose el apodo de “La Voz de los Mundiales” por su estrecha relación con estos eventos.
Un legado de pasión y experiencia
Incluso en sus últimos años, Hans Marwitz mantuvo intacta su pasión por el periodismo deportivo. Una de sus últimas apariciones públicas masivas fue en la previa del Mundial de Qatar 2022, cuando Canal 13 lo visitó. En esa oportunidad, aprovechó para aconsejar a las nuevas generaciones de relatores, instándolos a trabajar “con todo el cariño que tienen por la profesión” y a “darle la emoción que el Mundial produce en los espectadores”. También compartió su visión personal: “Para mí, ver un mundial es lo máximo. Yo me preparo, esté o no participando Chile, porque la lista es interesante de revisar, la lista que envía cada uno de los países. Ahí van los mejores, que ahora gracias a la TV uno puede ver semanalmente”.
La partida de Hans Marwitz deja un vacío irremplazable en la televisión chilena y en el corazón de los aficionados. Su legado como parte fundamental del “equipo dorado” de Canal 13 y su voz, que acompañó momentos históricos del deporte, permanecerán como un testimonio de su inmensa contribución al periodismo nacional.
