Anoche (02) “Fiebre de baile” alcanzó su climax de perfección en la semana de la noche hot. Quizás, lo más osado que la televisión chilena nos puede ofrecer y aun así cumplió con las expectativas. El nivel está alto per sé, no por nada la puntuación más baja está por sobre 25, la vara moral.
La ganadora del capítulo fue Valentina Roth, que ya debe estar pensando a estas alturas no solo en su futuro hijo, sino que también en llegar al Movistar Arena porque tiene su boleto asegurado. La bailarina interpretó “Boombastic”, un clásico noventero de Shaggy, y demostró que las mujeres embarazadas irradian un glow irresistible.
Tras su show, en la conversa con Diana Bolocco confesó que por el embarazo ha tenido días cansadores y que de “hot” en su vida diaria se sentía en cero. Reveló que ensayó el arriesgado paso final (donde calzaban unos gorros/boinas) usando a su propio novio, Miguel, como apoyo. ¡Incluso tuvo que salir a la pista a recrear el paso! Como dato cómico, Vale contó que su mamá le aconsejó poner “cara de Maracaibo” (una expresión de su madre para denotar máxima sensualidad).
¿Resultado? La nota 10 de Power Peralta, los elogios efusivos de Raquel Argandoña que destacó que decidiera concentrarse en el baile y dejando de lado la “energía maternal” para conectar con la propuesta hot, así como la siempre asertiva Edymar Acevedo quedó maravillada con sus caminatas seguras y su elongación, bautizándola oficialmente en el programa como la gran “Valentina Hot y media”.
Otro punto alto lo consiguió Jhendelyn Núñez, que en la tabla del capítulo fue la segunda mejor evaluada, reafirmando que su regreso a la televisión no fue solo de paseo sino que a lo grande. Al ritmo de un afro sumamente sexy (“Push to Start” de Tyla), la rancaguina encendió la pista luciendo una llamativa peluca nueva que compró especialmente para la ocasión, además de incorporar una corbata como elemento coreográfico.
Núñez sabe de sobra lo que es ser sensual y elegante, pues viene de un programa donde se explotó al máximo esa faceta como lo fue “Morandé con compañía”. En la conversación con la animadora, reveló entre risas que su bailarín, Juanfra, estaba muy nervioso por la presión de la “semana hot”. Tanto así, que el novio de Jhendelyn (Pancho) estaba presente, y Juanfra confesó haber usado un “protector” en su panza debido al intenso roce del baile.
Y vino el segundo diez de la noche de parte de la presidenta del jurado, que le comentó que logró una sensualidad fina y elegante sin caer en lo vulgar, aplaudiendo el desafío de bailar en tacos de 10 cm. Mientras que los hermanos alabaron el cambio de “0 a 100” en los lifts (cargadas), mencionando que el dominio de Juanfra y la sensualidad natural de Jhendelyn crearon el matiz perfecto.
Finalmente, una Soulfía que logró mostrarse mucho más destapada. La cantante regresó con todo a la competencia. Apareció con un look estilo sado-maso con mucho látex para interpretar un erótico Street Jazz al ritmo de “Glory Box” de Portishead y sus movimientos, desde uno que lo vió por televisión, elevaron la temperatura.
Lógicamente el jurado le tiene fe a la pantera, por algo quieren mucho más. Raquel elogió su sensualidad natural, elegante y sexy, aunque le pidió “empoderarse” más de la pista y madurar la mirada escénica, ya que a veces se veía demasiado dulce. Asimismo, los Power consideraron que es una gran artista que posee un “imán” natural, mas le aconsejaron traspasar la seguridad que tiene en su voz hacia el baile y seguir trabajando los movimientos de transición. Y Vasco coincidió en que tiene un star quality increíble, pero la instó a no ponerse notas bajas como un 7: “Tienes que decir 10 de ahora en adelante y creértelo”.
En algo que estemos de acuerdo con el exejecutivo de Canal 13. Soulfía debe vencer sus miedos y apoderarse de la llamada “pista bendecida”. Lo bueno es que como aprende de todo, incluso de sí misma, está dispuesta a tomar los consejos. El alto nivel en general hizo que estuviese en zona de riesgo, y es que fue la noche con una vara altísima, con dos figuras que demostraron su gran potencialidad y una oportunidad más para “la pantera” de ir avanzando.
En todo caso, no creo que debió haberse ido a jugarse la permanencia. A mí juicio, debió haber sido José Antonio Raffo que fue el más débil, pero no por eso el más malo. Ojo. Pero en sí, “Fiebre de baile” tuvo uno de sus mejores momentos donde se demostró que el mejor contenido es el que da buen espectáculo, y en donde la disciplina y sobre todo el talento pueden bailar más bonito.
