La pista de “Fiebre de baile” encendió sus luces para dar inicio a una exigente gala especial: la “Noche de tributos”. En esta instancia, los competidores asumieron el desafío de adoptar la esencia, los pasos emblemáticos y la personalidad de grandes íconos de la música global. La encargada de abrir los fuegos del programa fue Antonella Henríquez, quien se transformó en la superestrella del pop británico, Dua Lipa, interpretando el éxito mundial “Don’t Start Now” junto a su pareja de danza, Yerko Aliaga.
Desde su entrada a escena, Henríquez capturó las miradas gracias a un prolijo trabajo de caracterización que replicó de forma idéntica el icónico enterito de estilo Mugler que la artista original popularizó en sus giras, complementado con guantes y un peinado a juego. En lo netamente dancístico, la pareja exhibió una coreografía fluida y de alta complejidad técnica, destacando un espectacular truco en el cual el bailarín sostuvo y bajó a su compañera utilizando una sola mano, una maniobra que la producción repitió en pantalla ante el asombro del estudio.
Una lluvia de elogios por parte del jurado
El desempeño de la dupla no dejó indiferente a ninguna de las facetas del panel evaluador, quienes destacaron el crecimiento sostenido de la participante en el espacio televisivo. Vasco Moulián abrió la ronda de evaluaciones enfocándose de lleno en la veta actoral de la presentación. Sosteniendo que calificaría el “postbaile” y el despliegue escénico de Henríquez, quien interactuó lúdicamente manteniendo el personaje y un marcado acento anglo, el realizador le otorgó un 6.
Por su parte, los hermanos “Power Peralta” aplaudieron la ejecución y la sofisticación de la puesta en escena, felicitando además la confección del vestuario a cargo de Víctor McQueen. El dúo técnico remarcó que Henríquez logró replicar un balance muy difícil de la cantante original: proyectar una seguridad escénica y un aura sofisticada donde cada paso parece fluido y sin esfuerzo. Sin embargo, su calificación quedó bajo estricta reserva, ya que mantendrán su nota secreta a lo largo de toda la semana de competencia.
Actitud intachable y un desenlace histórico
Raquel Argandoña se sumó a las felicitaciones valorando la solidez de la presentación. La jurado enfatizó la seguridad, la actitud y el despliegue escénico mostrados en la pista de baile, otorgándoles un destacado 9 como reconocimiento a su evolución constante.
El clímax de la noche llegó con la intervención de Edymar Acevedo, confesa fanática de la estrella británica. Acevedo se mostró conmovida por la propuesta integral de la pareja, asegurando que el show reunió técnica de alto nivel, interpretación precisa y elevadas cargadas (“lifts”). Al grito de “me dio la cuestión”, la experta cerró la noche otorgando un 10. Con esto, Antonella Henríquez selló una recaudación parcial de 25 puntos y consiguió la primera nota perfecta de su trayectoria en el programa de talentos.
Finalmente, conseguiría ganar la noche con 33 puntos totales, sellando su buen nivel en la llamada “pista bendecida”.