La decisión de la Rai de poner a la venta el Teatro delle Vittorie ha desatado una tormenta mediática y política en Italia. El histórico espacio, ubicado en el barrio de Prati en Roma, forma parte de un ambicioso plan de desinversión inmobiliaria que incluye 15 inmuebles valorados en unos 230 millones de euros. Sin embargo, el valor simbólico de este teatro, cuna de los programas más emblemáticos de la televisión pública, ha movilizado a las figuras más destacadas del espectáculo italiano.
El “blitz” de Fiorello: “Un crimen contra la historia”
El popular presentador Rosario Fiorello, acompañado por Fabrizio Biggio, protagonizó una protesta simbólica frente a las puertas del teatro. Tras affigir carteles con mensajes como “Este teatro no está en venta”, el showman calificó la operación como un “crimen contra la historia del espectáculo italiano”. Durante su programa La Pennicanza, Fiorello hizo un llamamiento desesperado a sus colegas —mencionando a Carlo Conti, Milly Carlucci y Geppi Cucciari— para que no lo dejen solo en esta batalla por preservar la memoria colectiva del país.
La movilización de Fiorello recoge el testigo de Renzo Arbore, quien fue el primero en definir la venta como “humillante”. Otros rostros conocidos, como Stefano De Martino —actual conductor de Affari Tuoi, programa que se graba en dichas instalaciones— y Giancarlo Magalli, han expresado su preocupación por la posible pérdida de identidad de un lugar que albergó éxitos como Canzonissima, Studio Uno y Fantastico.
La defensa de la Rai: sostenibilidad y futuro digital
Frente a las críticas, la Rai ha emitido una nota oficial defendiendo la venta por razones de sostenibilidad económica y operativa. Según la empresa, el Teatro delle Vittorie presenta “costes de gestión excesivos” debido a su obsolescencia estructural, problemas técnicos de impermeabilización y las limitaciones propias de estar ubicado dentro de un condominio.
La Rai subraya que la venta fue deliberada por el anterior Consejo de Administración en julio de 2022 y que el objetivo no es borrar la historia, sino modernizarse para transformarse en una Digital Media Company. El plan contempla concentrar la producción en polos tecnológicos como Saxa Rubra y rehabilitar sedes históricas como Viale Mazzini.
Frente político y restricciones legales
El conflicto ha escalado hasta la Comisión de Vigilancia de la Rai, donde su presidenta, Barbara Floridia, ha solicitado la comparecencia urgente de los directivos de la empresa. Políticos de distintos espectros, como Angelo Bonelli (Avs) y Rita Dalla Chiesa (Forza Italia), han coincidido en que el teatro es un “templo de la cultura popular” que no puede ser tratado como un simple activo inmobiliario.
Un factor determinante en el futuro del inmueble es el vínculo de las Bellas Artes que pesa sobre él. Esto implica que cualquier venta requiere la autorización del Ministerio de Cultura, y el Estado tiene un derecho de tanteo de 60 días para adquirirlo. Las ofertas por el portafolio inmobiliario, cuyo valor estimado para el teatro ronda los 7 millones de euros (más otros 7 necesarios para su reforma), podrán presentarse hasta el 22 de mayo de 2026.
