La reciente gala de “Fiebre de Baile” se convirtió en el escenario de una intensa polémica tras la participación de la cantante Soulfía y la reconocida influencer Ignacia Antonia. El trío, completado por el bailarín Alexis, presentó una coreografía de “Lady Marmalade” bajo la temática “Triángulos de Fuego”. Sin embargo, lo que debió ser una noche de celebración por el regreso y debut de las artistas, terminó en un amargo cruce debido a la evaluación del jurado Vasco Moulian.
Un desempeño marcado por la resiliencia
La actuación no estuvo exenta de dificultades técnicas y personales. En los primeros segundos de la rutina, el bailarín Alexis sufrió una evidente lesión en su pie que comprometió su estabilidad. Pese al dolor, el profesional continuó con la ejecución, una actitud que fue destacada por casi todo el panel de expertos. A esto se sumó el contexto personal de Ignacia Antonia, quien reveló estar atravesando su tercer mes de postparto, un periodo de alta sensibilidad física y emocional conocido como puerperio.
La propia Ignacia compartió con la audiencia lo complejo de este proceso: “Las primeras semanas fueron muy difíciles… las hormonas no ayudan mucho, quería pelear por todo, tenía mucha pena”. Esta vulnerabilidad fue validada por otros miembros del jurado, como Fran García-Huidobro, quien empatizó con la situación de la joven madre y el impacto de la prolactina en el desempeño escénico.
La evaluación de la discordia
El punto de quiebre llegó con el turno de Vasco Moulian. Aunque comenzó con elogios hacia la carrera digital de Ignacia y la música de Soulfía, su crítica al baile fue demoledora y calificada posteriormente como “desatinada” por los seguidores del programa. “No me gustó nada lo que hicieron, nada. Caminaron para allá, caminaron para acá… no bailaron nada”, sentenció el evaluador antes de otorgar una nota de apenas un punto.
Moulian pareció priorizar el impacto en redes sociales —mencionando los millones de seguidores de Ignacia— sobre las condiciones excepcionales en las que se dio la danza. “Les pido disculpas a los 32 millones, pero no he dicho ni una palabra mala”, intentó defenderse ante el asombro del estudio, aunque el daño a la moral del equipo ya estaba hecho.
Respaldo del jurado y las artistas
A diferencia de Moulian, el resto del panel optó por valorar la entrega. Raquel Argandoña calificó la rutina con un 8, resaltando la generosidad de Soulfía para hacer brillar a su compañera. Por su parte, los Power Peralta otorgaron un 9, destacando la capacidad de Ignacia para sostener la performance tras el percance inicial del bailarín.
Al finalizar, Soulfía e Ignacia Antonia se mantuvieron firmes. Mientras la cantante agradeció irónicamente la “reproducción extra” de su canción por parte del jurado, la influencer reafirmó su deseo de seguir participando, pese a haber recibido la calificación más baja de la jornada.
En Machasa, los creadores de contenido que estaban cubriendo el programa también expresaron sus críticas a la labor del también actor. Una colega nos comentaba que “en su cabeza tiene puros unos”, mientras que muchos le comentaban también a la cantante y a la influencer que no les gustó el trato del juez.
