La cuarta jornada del Festival de Viña del Mar 2026 estuvo marcada por un hito histórico que terminó en una de las mayores polémicas de la edición. Asskha Sumathra, el álter ego del enfermero Óscar Guzmán, debutó en la Quinta Vergara como la primera comediante transformista en la historia del certamen, tras ganar su cupo en el programa “Coliseo” de Mega. Sin embargo, lo que comenzó como una exitosa rutina cargada de humor queer y sátira, finalizó de forma abrupta 45 minutos después de iniciado el show, cuando los animadores Karen Doggenweiler y Rafael Araneda interrumpieron su presentación.
Un debut histórico interrumpido
Sumathra se ganó rápidamente al público apelando a temas de diversidad, referencias al mundo del transformismo y chistes en doble sentido que evocaron la época del Circo Timoteo. Pese a que la artista reconoció estar nerviosa y mostrarse algo “dispersa” o improvisando en ciertos pasajes, el público en la Quinta Vergara reaccionaba con risas y aplausos.
La controversia estalló cuando, en medio de una interacción con el jurado y tras bromear con marcas y patrocinadores, los animadores aparecieron en escena para entregarle las Gaviotas de Plata y Oro. A diferencia de otros humoristas, no se le permitió realizar el tradicional “bis”, y se dio paso inmediato a la competencia internacional. La propia Asskha Sumathra se mostró sorprendida sobre el escenario al ser despedida tan repentinamente.
La furia del Monstruo y acusaciones de censura
La salida de la comediante despertó al “Monstruo”, que manifestó su descontento con masivas pifias que se extendieron durante la pausa comercial y gran parte del bloque siguiente. En redes sociales, los usuarios no tardaron en calificar el hecho como una “humillación” y una “falta de respeto”, apuntando directamente a Mega.
Los televidentes teorizaron sobre los motivos del corte, sugiriendo una posible censura debido al tono de los chistes sexuales o a las bromas dirigidas a los auspiciadores y al propio canal. Comentarios como “no hay excusa para la censura que se mandaron” y “los cartuchos de Mega se espantaron” se viralizaron rápidamente. Por su parte, en el backstage, la comediante evitó profundizar en la polémica de la interrupción, señalando: “Ya basta de segregar y limitar; los transformistas tenemos un espacio importante”.
El impacto en la producción
La situación dejó visibles muestras de incomodidad en los animadores y el coanimador Fernando Godoy, quienes debieron lidiar con el abucheo constante del público mientras intentaban continuar con la programación. Aunque algunas versiones desde la producción sugieren que el corte se debió a que la humorista se alejó demasiado del libreto original o a que ya se habían cumplido los tiempos de transmisión, la sensación de censura quedó instalada en la opinión pública.
