En una jugada de marketing que ha encendido las redes sociales este jueves, Netflix Chile liberó un spot publicitario que apela directamente a la memoria emotiva de los televidentes nacionales. Bajo la premisa de promocionar la cuarta temporada de Bridgerton, la plataforma de streaming logró reunir a gran parte del elenco protagónico de Brujas, la exitosa teleserie de Canal 13 emitida originalmente en 2005.
El video, que rápidamente se viralizó en plataformas como Instagram y TikTok, muestra a María Elena Swett (Cassandra), Ingrid Cruz (Gretel), Antonella Ríos (Mariana) y Lorena Capetillo (Noelia) retomando sus roles como las recordadas “profesionales del servicio” de la agencia Ángeles. Sin embargo, esta vez no visten sus tradicionales uniformes contemporáneos, sino que aparecen caracterizadas con vestuario de época, integrándose visualmente al universo de la Regencia británica.
“¡Me quemo, chiquillas!”
La pieza audiovisual juega con el paralelismo entre los chismes de la alta sociedad londinense, narrados por Lady Whistledown, y el tono de comedia y misterio que caracterizó a la producción chilena. En el sketch, las actrices leen un panfleto de sociedad —al estilo de un diario de vida o revista de farándula— comentando los rumores sobre Benedict Bridgerton, el protagonista de este nuevo ciclo.
Uno de los momentos más celebrados por los fanáticos es la referencia directa a las frases típicas de los personajes. Antonella Ríos, en su papel de Mariana, revive su icónico “¡Me quemo, me quemo chiquillas!” al enterarse de los escandalosos romances de la trama, mientras que el grupo debate con el mismo desparpajo que las hizo famosas hace más de 20 años.
Una ausencia notable
A pesar de la euforia colectiva, los seguidores más acérrimos de la ficción nacional notaron una ausencia importante: Elvira López, quien interpretaba a Candela, no formó parte de este reencuentro. Aunque la producción no ha entregado detalles oficiales sobre su no participación, la química intacta entre Swett, Cruz, Ríos y Capetillo fue suficiente para sostener la narrativa del anuncio.
Esta colaboración confirma la estrategia de Netflix de “chilenizar” sus campañas globales, utilizando rostros locales potentes para conectar con la audiencia masiva, uniendo dos fenómenos televisivos separados por el tiempo pero unidos por el drama y el romance.
