El 21 de enero, Rai 1 programó en prime time el especial “Porta a porta – 30 anni della nostra vita”, un formato concebido como gran celebración de las tres décadas del talk show político de Bruno Vespa. La emisión salió al aire a las 21.45 desde via Teulada, con un dispositivo de invitados y realización propio de un evento institucional más que de un simple aniversario televisivo.
Con más de 3.600 episodios emitidos desde su debut el 22 de enero de 1996, “Porta a porta” se ha ganado el apodo de “tercera Cámara” por su papel en la mediatización de la política italiana. El especial se presentó explícitamente como una “gran fotografía de Italia contada en televisión”, subrayando la continuidad del programa a través de gobiernos, crisis y cambios de ciclo.
Un parterre político sin precedentes
El peso institucional del aniversario se midió en la nómina de líderes convocados al estudio. Por el lado de la política, participaron la presidenta del Consejo Giorgia Meloni, la secretaria del PD Elly Schlein, Giuseppe Conte, Antonio Tajani, Matteo Salvini y Matteo Renzi, todos entrevistados por la atípica dupla Vespa–Mentana.
La presencia de Enrico Mentana, director de informativos y figura identificada con otros canales, funcionó como coartada de pluralidad y, al mismo tiempo, como guiño meta-televisivo. Vespa definió el recorrido del programa con ironía autocrítica: “Al principio temíamos no llegar a seis meses. Diría que esa meta fue superada brillantemente” (traducción al español), declaró en la previa al especial.
Estrellas Rai y memoria televisiva
La otra mitad del relato estuvo ocupada por los rostros emblemáticos del entretenimiento de la casa. Carlo Conti, Milly Carlucci, Mara Venier, Antonella Clerici, Valeria Marini y Eleonora Daniele se alternaron en el set, mientras Al Bano, Iva Zanicchi y Paolo Belli con su banda aportaron la cuota musical y de espectáculo popular.
El dispositivo escénico reforzó la identidad del formato: los invitados entraron uno a uno por la puerta custodiada por un “mayordomo”, con la histórica sintonía arreglada a partir del tema de “Lo que el viento se llevó” como banda sonora. En pantalla se intercalaron archivos de grandes coberturas, desde el 11 de septiembre de 2001 hasta crisis políticas cruciales, y aparecieron los célebres “plásticos” como símbolos de una forma muy televisiva de narrar la crónica.
El peso de las polémicas
El especial no esquivó el costado más discutido del programa, aunque lo integró en clave de continuidad editorial. Entre los contenidos más sensibles estuvo la entrevista con Massimo Bossetti desde la cárcel de Bollate, reactivando las polémicas sobre la exposición mediática de los grandes casos criminales.
También se leyó un mensaje de Papa Leone, que reflexionó sobre “las reglas de la buena comunicación” y el rol de un programa que ha hecho de la política un espectáculo permanente en la pantalla pública. El pontífice subrayó la responsabilidad de quienes “informan sin renunciar al respeto por las personas” (traducción al español), en un contexto mediático cada vez más polarizado.
A futuro, los festejos se completarán con un acto en el Quirinale el 9 de febrero, confirmando el reconocimiento institucional a un formato que, pese a críticas y cambios en Rai, sigue ocupando el centro del debate televisivo italiano. El especial por los 30 años mostró a “Porta a porta” celebrándose a sí mismo, pero también defendiendo su lugar en una televisión pública tensionada entre servicio, espectáculo y política.
