El pasado 7 de noviembre, se desarrolló en un CESFAM de Huechuraba una charla sobre los derechos y responsabilidades de la Ley TEA, la cual no tuvo ninguna difusión a través de los principales medios de comunicación de nuestro país. Menos de la televisión chilena.
Razones pueden ser muchas, sin embargo, hay una que puede agarrar más peso que cualquier prioridad ética: Una de sus difusoras fue la parlamentaria Maite Orsini, quien en los últimos años ha sido victima del ataque mediático más grande que jamás haya realizado la farándula chilena. Del mismo modo, la Ley de Violencia Digital del cual ella fue una de sus impulsoras en el Congreso, también fue ignorada por la industria televisiva.
El año 2023 marcó el inicio de un enfrentamiento público entre la diputada del Frente Amplio y Daniela Aránguiz, una figura cuestionada de la farándula chilena. Lo que comenzó como una diferencia privada se transformó rápidamente en una batalla mediática.
Aránguiz no solo utilizó su tribuna en los medios para atacar a Orsini, sino que llegó al extremo de celebrar públicamente que la diputada recibiera amenazas de muerte. Este hecho, lejos de ser condenado por los medios, pareció reforzar la narrativa de la farandulera como víctima y dejó a la abogada aún más expuesta.
La ex “Mekano” llegó al punto de difundir en sus historias de Instagram fotos de sus prendas íntimas, lo que motivó el rechazo de sus congeneros del partido.
Canal 13: ¿Periodismo o plataforma de ataques?
La televisora de los Luksic ha sido señalado como uno de los principales impulsores de los ataques mediáticos contra Maite Orsini. En este canal, el abogado Claudio Escobar, quien fue defensor de Daniela Aránguiz en un juicio que terminó con restricciones judiciales para ella, se desempeña como panelista. Este conflicto de interés nunca fue debidamente aclarado por el canal, dejando entrever un sesgo en su tratamiento informativo.
El programa matutino “Tu Día” ha contribuido con burlas y acusaciones sin fundamentos contra la legisladora. Un ejemplo claro fue el episodio en el que, tras el robo de su celular, se difundió la falsa información de que contenía un video explícito.
Aunque la existencia del video fue desmentida, el programa jamás emitió disculpas públicas, debiendo ella misma aclararlo el mismo día cuando fue invitada a “Buenos días a todos” de TVN.
Por si fuera poco, tiempo después la conductora Priscilla Vargas insinuó que Orsini era responsable de un robo ocurrido en La Pintana, una afirmación que carecía de fundamento.
Otro programa del mismo canal, “Hay que decirlo”, aprovechó la pérdida de un ukelele, un objeto personal de Orsini utilizado fuera de su horario legislativo, para ridiculizarla. En una transmisión reciente, Pamela Díaz hizo comentarios burlones sobre el video donde la diputada expresó estar visiblemente afectada por la violencia mediática que enfrentaba, diciendo que “le faltan palos pa’l puente”.
Más allá de Canal 13: Mega y otros medios se suman al acoso
El pasado viernes, el programa “Only Fama” de Mega emitió una supuesta conversación entre Orsini y una víctima de Jorge Valdivia, un hecho que no fue comprobado por la periodista Mariela Sotomayor.
Este tipo de informaciones, sin respaldo, no solo afecta la imagen pública de la diputada, sino que también pone en duda la ética periodística de quienes las difunden, en un programa que ya ha sido altamente cuestionado en redes.
En Radio Infinita, el periodista Juan Manuel Astorga llegó al extremo de denigrar a Orsini al aire, calificándola como “destructora de familias”, un comentario cargado de violencia verbal y prejuicio que no contó con una retractación posterior ni con un pedido de disculpas públicas.
La desaparecida revista TVyNovelas, en una de las pocas ediciones que alcanzó a sacar en su regreso a los kioskos, se sumó a la narrativa en contra de Maite, burlándose del episodio conocido como “las arañitas”, en el que la diputada fue atacada en redes sociales, posicionándose a favor de Daniela Aránguiz.
Este enfoque resulta aún más paradójico al considerar que quien fue su director, Jaime Coloma, es un declarado progresista, lo que pone en entredicho su compromiso con los valores que dice defender.
Impacto en la salud mental y el debate público
La violencia mediática que ha enfrentado Maite Orsini no es solo un problema individual, sino un reflejo de cómo la farándula chilena y ciertos sectores de los medios masivos priorizan el escándalo sobre la ética y la verdad.
Esta dinámica no solo afecta a figuras públicas como la frenteamplista, sino que también deteriora el debate público y perpetúa la cultura de la cancelación y el odio en redes sociales.
En una sociedad que busca avanzar hacia la equidad y el respeto, es fundamental cuestionar el rol de los medios en la construcción de narrativas que impactan directamente en la vida de las personas. El caso de Maite Orsini es un llamado de atención para reflexionar sobre el límite entre el periodismo legítimo y el linchamiento mediático.
