Las salidas de Pitu Valenzuela y Yamila Reyna, y las contrapartes de la amenaza de Daniela Aránguiz de difundir un video sexual y Priscilla Vargas culpando a Maite Orsini de un asalto a pito de nada, demuestran que la televisión chilena está perdida en un pantano donde no tendrá escapatoria.
Revisando: Yamila Reyna
Por falta de proyectos, ambas rostros bien evaluadas por la crítica se quedaron sin pantalla en la TV pública, mientras la misma anuncia como “gran estreno” una novela turca de más de mil capítulos que fue estrenada hace ya varios años.
La actriz y presentadora cordobesa aseveró en su último día en el matinal de TVN que “soy un ser humano, pero le pongo alma a lo que hago; amo este trabajo y que me den la oportunidad de hacer comunicación”.
Yamila Reyna se equivocó y TVN así lo entendió y le aplicó una amonestación por escrito. Una medida disciplinatoria de parte del canal estatal que escasea en otras estaciones.
Dentro de un género que explícitamente ha sido hostil con su persona como el farandulero, el panelista de “Zona de estrellas” tachó de machistas las críticas tras el desafortunado chiste sobre Priscilla Vargas.
En caso de protagonizar nuevas polémicas que vayan por sobre su código laboral y de políticas editoriales, estaría en riesgo de ser desvinculada.
La trasandina reconoció en conversación con Nicolás Larraín que no lo pasó bien bajo el formato revisteril y de mucha piel dentro de la comedia del desaparecido “estelar del pueblo”.
“¡Qué lindo es volver a decir ‘Buenos Días a Todos’!”, dijo al arribar al estudio donde se realiza el programa que conduce Eduardo Fuentes.
La reconocida actriz y conductora extendió su vínculo con el canal público y en los próximos días estará nuevamente en pantalla.
Maite Orsini, Nidyan Fabregat, Lisandra Silva y Yamila Reyna fueron algunas de las víctimas de la grosera hostilidad que el género ha emprendido contra todo lo que sea femenino.