Revisando: Prensa

No, esto no ha terminado. Mientras el Gobierno haga oídos sordos la gente seguirá en la calle, seguirán las protestas y, en otro caso, habrá mar de votos el próximo año y el 2021. Sin embargo, nuestros ubicados aparecieron sin capucha, con el rostro bien descubierto.

Desde el 19 de octubre que nuestro país exige respuestas claras a nuestros gobernantes. El estallido que ocurrió ese día, en lo personal, lo anticipé cuando ocurrió la semana de las evasiones en el Metro de Santiago en protesta a la alza, la cual se extendió al resto de las injusticias que no permiten a Chile crecer como se debe.

Pero las coberturas televisivas han dejado muchos sabores y sinsabores debido a la connotación criminalizadora, densa y agresiva que han adoptado. Está claro que nadie se salva y muchos de los actores sociales que aparecieron durante estos días llamaron a informarse con la radio (con justa razón), pero a juicio nuestro y seguramente de usted también, hay un perdedor indiscutido: Mega.

Desde el viernes pasado el país experimenta un estallido social donde por fin se exponen las múltiples razones del descontento ciudadano, encabezados por el abuso de los más poderosos y la desigualdad de ingreso y trato. La televisión ha realizado una cobertura de ribetes históricos, alcanzando transmisiones ininterrumpidas de más de 100 horas de transmisión. Así y todo, este medio ha sido criticado por la supesta parcialidad del tratamiento a los acontecimientos que están sucediendo.