El año pasado, el matinal de Mega fue multado con 100 UTM por exhibir imagenes inapropiadas para el horario de protección el menor. Posteriormente, nunca ofrecieron disculpas a sus televidentes ni leyeron en cámara el dictamen de la Corte de Apelaciones.
Revisando: Mucho Gusto
El actual locutor radial calificó de “patético” los dichos del conductor de Mega, quien se irritó frente a las críticas al rol de los medios respecto a coberturas de temas políticos.
Para los usuarios de X, la rabieta del conductor de “Mucho Gusto” fue un reflejo de cómo funcionan editorialmente y comercialmente los canales de televisión.
El periodista y rostro de Mega, quien especuló erróneamente con el crimen organizado en el caso del hallazgo de un cuerpo en Ñuñoa y que nunca fue tal, sigue sin asumir las responsabilidades de los medios de comunicación tradicionales.
Así era el matinal de Mega cuando recién estaba aprendiendo a caminar: En solo una hora y media abarcaron un dinamismo de temas que hoy están bastante ausentes.
Gonzalo Ramírez se puso a defender en directo, en frente de la madre de uno de los conscriptos fallecidos, al General Iturriaga. Ambos presentadores discutieron y ella terminó llorando. Redes sociales cuestionan la falta de empatía de ambos con dicha situación.
“Ahora el programa Mucho Gusto de Mega inventó una nueva forma de distracción al volante: hacer entrevista en vivo, con cámara y micrófono” alertó la institución “No Chat”.
Mientras los matinales de Mega, Chilevisión y Canal 13 apoyaron ferreamente a la farandulera incluso con despachos desde TV+, la nueva polémica de la cámara que enfureció a la embajadora estadounidense brilló por su ausencia.
Esta mañana, en el programa “Mucho Gusto”, se discutió la querella contra la farandulera, quien menospreció las acciones judiciales y expresó confianza en su abogado mientras continuaba atacándola públicamente, sin contrapeso de parte del conductor del matinal de Mega.
El matinal ha sido criticado por su sensacionalismo y falta de responsabilidad en la cobertura de noticias. Ignoraron temas importantes como la corrupción política y los escándalos que involucran a diputados republicanos, optando por enfocarse en crónica roja y acciones superficiales. Esta actitud ha desencadenado cuestionamientos sobre su compromiso con el periodismo serio.