La comunicadora analizó su paso por el extinto programa juvenil, revelando las exigencias de vestuario, las competencias internas y cómo las cámaras enfatizaban la cosificación de las integrantes del elenco.
La recordada exintegrante de “Mekano” fue víctima de violencia estética por los medios faranduleros y las redes sociales, tras su participación en “Dekanos”.