Los insultos de Francisca García-Huidobro a Romina Sáez, como las polémicas que ha armado Daniela Aránguiz han causado que el programa baje su sintonía a niveles abismales.
Revisando: Farandula
Desde que asumió la conducción de “Sígueme” y desde el arribo de Daniela Aránguiz al franjeado de TV+, la conductora ha recibido fuertes cuestionamientos de los televidentes ante los ataques que cada semana ejerce la farandulera. Acusan pasividad y falta de imparcialidad en su rol a cargo del franjeado.
Programas como “Hay que decirlo” y “Primer Plano” han sido duramente objetados por diversos motivos, los que hacen subir los cuestionamientos hacia los espacios de chismes.
El regreso de estos programas, lejos de una promesa incumplida de “subir el rating” y de “atraer avisadores”, terminó provocando todo lo contrario, en una televisión que no deja de ser cuestionada. Sea por su sesgo informativo e ideológico, o por la nula presencia de contenidos de calidad, o la redundancia de sus contenidos. ¡Es que todos se repiten!
El panelista farandulero aseguró que gracias al cuestionado genero televisivo, se comenzaron a hablar de violencia de género y violencia económica en las casas de los chilenos. Pero la manera en que lo retrataron sobrepasó los límites en su minuto.
La conductora de “Hay que decirlo” dijo que le aburría hablar de la misma gente todos los días.
El pasado viernes ni siquiera figuró entre los más vistos en el Top 10 de Kantar Ibope Media, en donde fue superado incluso por programas del daytime. Michael Roldán le bajó el perfil a la crisis de sintonía en entrevista con un franjeado.
Cuando uno comete un error de alto calibre, lo que corresponde son las disculpas y el trabajo para que estos errores no se vuelvan a repetir. Se supone. Es la lógica. Pero en una televisión que muchas veces galardona la polémica, es hasta raro que así suceda.
Solo 5 puntos obtuvo de promedio el cuestionado estelar farandulero de Mega, que no mejora sus datos de audiencia.
La farandulera insultó a la actriz por la lucha que libra por recuperar la tuición de sus hijos, calificándola de “egoista”.