Después de las dos polémicas que protagonizó el ocupante de escaños republicano durante esta semana, los espacios mañaneros que habían tratado con dureza a parlamentarios progresistas decidieron no medirlo con la misma vara, buscando temas en la delincuencia y hasta en lo imposible de la realeza y del jetset norteamericano.
Revisando: Reportajes
A un año de su puesta al aire, lidera solo con escasos 5,3 puntos durante todo ese periodo. Sin embargo, también se suman cuestionamientos ligados a la falta de diversidad y pluralismo de visiones, sumado a la rabia con la que han enfrentado las críticas de los televidentes.
La modelo rusa, hoy radicada en Brasil, tiene razones de peso para estar tan molesta con la industria televisiva chilena: Hace veinte años la acusaron sin pruebas de haber ejercido la prostitución, en lo que fue uno de los errores más deplorables del periodismo farandulero de nuestro país.
Si se hubiese aprobado en el Senado, donde está durmiendo desde su trámite en la Cámara Baja en enero de 2019, la farandulera se hubiese arriesgado a una multa de hasta 50 UTM y hasta la cárcel.
Las amenazas de Mariela Sotomayor, los insultos de Claudia Schmidt y el dineral que Chilevisión invierte en figuras cuestionables solo va a aumentar aun más una crisis de credibilidad que ya es insostenible.
La seguidilla de polémicas en la que se ve envuelto el espacio farandulero se corona con la demanda que interpondrá en su contra Pamela Díaz, luego de que en dicho franjeado fuera tratada de “narcotraficante” por el periodista farandulero Hugo Valencia.
En el año 2017, una encargada del aseo del recinto aeronáutico llamada Marcela Palma quiso saludar a la recien fichada en “¿Ganar o servir?”, sin embargo la farandulera se lo negó porque ella dijo no sacarse fotos con quien recoge la basura.
“Por lo pronto, lo que viene. Siempre tiene que ser mejor. Quien sea que llegue, va a tener un gran…
Un grupo de ocupantes de escaño de la UDI y de Republicanos busca responsabilizar a la jefa comunal de la Ciudad Jardín, sin embargo -además de demostrar ignorancia respecto a las leyes- ignoran que la contratación de los artistas corre por cuenta de la productora Bizarro.
Sea por si salían vestidas o no en televisión o reduciéndolas en muchos casos a “tontas”, son tantos los titulares, comentarios y opiniones hacia figuras del entretenimiento local que no dejan de ser de machismo farandulero explícito.