Todos ellos tenían una virtud que desde esta humilde tribuna defendemos a capa y espada: Eran inteligentes, virtuosos y apasionados en todos sus conocimientos. Eso es lo que le falta al medio hoy en la actualidad. Valorar y compensar a la gente que piensa.
Revisando: Editoriales
A la hora de criticar es bueno estar informados y hacerlo con conocimiento de causa. Laura Landaeta debería tomarlo en consideración a la hora de brindar estos reportajes, muy necesarios por cierto, pero que vienen endulzados con muchas inexactitudes, como es el caso de calificar el presente de la intérprete de “Falsas esperanzas”.
La televisión chilena debe tomarse más en serio el problema del actual parlamento, pues pareciera que el periodismo no está haciendo la pega y, por el contrario, se dedican a invitar a dichos “trolls” a los matinales. Es importante que, al igual que en Perú, se eleve el nivel de nuestra cada vez más decepcionante política y se contribuya a que podamos tener, cuanto antes, un Congreso responsable, bien valorado y con gente correcta sin distinción del color político.
Esta no es la televisión que queremos tener. Ni a Yamila Reyna ni a nosotros como portal nos gustaría la psicopatía con la que la farándula actúa a diario. Porque pueden perdonar la vulgaridad, la toxicidad, los nexos oscuros, las polémicas (por muy sinsentidos que puedan ser) y las palabras ofensivas. Pero si hay algo que no perdonan es el éxito, sobre todo si se trata de alguien que no busca dañar a nadie.
No se confunda, diría Chanel Terrero. La televisión lineal seguirá siendo importante, pero el problema es que lo será solo para quienes todavía piensan que sus códigos rigen en tiempos donde ya no tiene el poderío que tenía antes; y a quienes añoran la época de bonanza de los 80s y 90s y anhelan que esos tiempos van a volver. Al final, la televisión cambió. De eso no cabe duda. Y la forma de analizarla, también.
Usar la violencia por sobre un argumento y que este sea validado por varios medios solo habla mal del que la emplea, y existen muchas maneras: La violencia física, como es el caso de Claudio Reyes contra Jaja Calderón, y la violencia verbal.
No es normal consensuar un live con una periodista farandulera para ventilar falsedades sin nadie que pueda rebatirte, ni mucho menos con el único fin de querer dañar. Lamentablemente ella es capaz de todo pues tiene amigos dentro del medio y bastante prensa a su favor, por lo que si el día de mañana agarra un arma punzante para atacar a alguna de sus enemigas imaginarias lo hará y ellos le van a aplaudir.
Espero que el desastre organizacional de la previa sea compensado por excelentes shows de parte de la nueva generación del pop chileno y latino. Y cualquier desprolijidad, no dudaremos en denunciarla.
Ojalá que en Vicuña Mackenna no esperen a un “desarrollo de personaje” que nunca va a llegar si no se toman las medidas concretas para que José Antonio Neme pare con sus bravuconeadas contra el mundo. Si así fuese el caso, hay que decirle que tiene que parar ya porque va a llegar un momento en que ni la gerencia de Mega lo va a aguantar y se va a tener que hacer sus maletas a otro canal. Si no lo fuese, entonces no sabemos qué es lo que buscan en el 9.1.
A estas alturas, hay algo peor que el hecho mismo de perder audiencia, y es el de perder credibilidad y prestigio.