La música ranchera en Chile ha perdido a uno de sus pilares más queridos. Este 30 de abril de 2026, se confirmó el fallecimiento de Ismael Bustos Maldonado, integrante y fundador del legendario dúo Los Hermanos Bustos. La noticia fue oficializada por la Municipalidad de Curacaví, comuna donde el músico residía y era considerado una figura ilustre de la cultura local.
Un legado forjado en la trayectoria y el cariño popular
Ismael Bustos, quien tenía 71 años al momento de su partida, fue parte esencial de una carrera que comenzó a cimentarse en la década de los sesentas. Junto a su hermano, logró lo que pocos artistas del género consiguen: mantenerse vigentes durante más de sesenta años, grabando decenas de producciones discográficas que se convirtieron en la banda sonora de diversas generaciones en sectores rurales y urbanos de Chile.
El impacto de su obra fue reconocido en múltiples ocasiones por la audiencia y la crítica especializada. Entre sus hitos más destacados se encuentran los cuatro Copihues de Oro otorgados por el diario La Cuarta en la categoría de mejor artista ranchero, un premio que refleja la conexión directa y masiva que el dúo mantenía con su público.
El hito en la Quinta Vergara
Uno de los momentos cumbres en la carrera de Ismael Bustos fue su paso por el Festival de Viña del Mar en el año 2005. En aquella edición, Los Hermanos Bustos demostraron que la ranchera chilena tenía un lugar de honor en los escenarios más importantes del continente. Su presentación fue un éxito rotundo, logrando conquistar al “Monstruo” y llevándose tanto la antorcha de plata como la de oro.
Condolencias y despedida de la comunidad
Desde la Municipalidad de Curacaví emitieron un comunicado expresando el profundo pesar que embarga a la zona: “Reconocido por su trayectoria como integrante de Los Hermanos Bustos, fue parte fundamental de la historia de la música ranchera en Chile, dejando un legado que trascenderá generaciones”.
La institución también extendió sus condolencias a la familia y amigos del músico, destacando que su recuerdo permanecerá vivo a través de sus canciones, las cuales son consideradas parte del patrimonio inmaterial de la música chilena. Con la partida de Ismael, se cierra un capítulo dorado de la música nacional, pero queda un archivo sonoro inagotable que seguirá sonando en cada rincón del país.
