Una verdadera “teleserie” es la que se está viviendo entre los actores del Área Dramática de Mega y la gerencia del canal privado.
Revisando: Ficcion
Los ánimos en el ambiente artístico y principalmente en el Área Dramática de Mega siguen ásperos, y más aún con la presencia de Patricia Maldonado dentro de la estación televisiva.
La exitosa telenovela nocturna de Mega que finaliza esta semana consiguió el cariño de su teleaudiencia, sin embargo, no fue una novela perfecta. Más bien, durante toda su trama, se caracterizó por errores de todo tipo, principalmente históricos y de continuidad. Algunos de estos los reseñaremos a continuación.
El día sábado (18) en redes sociales y en pantalla durante una tanda de “Lugares que hablan” se pudo apreciar el primer spot de lo que será la nueva novela nocturna de Canal 13, titulada “Pacto de sangre”.
Tratando de seguir la senda del éxito de las novelas nocturnas, Mega fijó la fecha de debut de “Casa de muñecos” y, a su vez, del final de “Perdona nuestros pecados”.
La temporada 1997 de la televisión chilena tuvo de todo: Políglotas chantas, programas de conversación por doquier con invitados de primer nivel como Salma Hayek, David Copperfield, Omar Shariff y Anthony Quinn, el inicio de la fiebre por “La Roja” de Nelson Acosta y series y novelas de primer nivel.
El área dramática de Mega es exitosa, tiene todos sus productos liderando, pero aún así tienen unas “yayitas” que todavía no subsanan. Una de ellas es no poder vender sus novelas a mercados trascendentes como Europa del Este conformándose solo con países como Venezuela o unos cuantos centroamericanos, mientras que otro grave problema es el reciclaje.
Desde los tiempos de Simon Cowell reuniendo jóvenes hombres y mujeres que hacen gritar a muchachas, el fenómeno de los…
Durante esta semana, Mega inició la promoción de su nueva novela nocturna, la cual tomará el relevo de la segunda temporada de “Perdona Nuestros Pecados” que finalizó -por fin- sus grabaciones.
Como una nueva mala práctica por parte de la estación del Grupo Bethia, como si no bastara con los cerca de 10 o 20 minutos que dura un capítulo de sus telenovelas, Mega nuevamente toma una medida extraña pero repudiable.